Pedro Sánchez dijo en el Congreso, el pasado mes de julio, en el Debate del estado de la nación, : «me voy a dejar la piel para defender a la clase media trabajadora de nuestro país«. La mayoría de la población se autodenomina como clase media, aunque su salario o su situación laboral diga lo contrario. Parece que el PSOE, vuelve a la vieja concepción marxista de clase o a plagiar a las declaraciones en 2018, de Albert Rivera en que se refería a la clase media trabajadora, incluyendo tanto a personas con ingresos superiores a 100.000 euros como a individuos con rentas bajas.  Ahora, el PSOE quiere defender a la clase media, a esa misma que defiende el PP, Cs e incluso Vox, para recuperar votos y a esa parte trabajadora, de parados e inmigrantes. El truco de emplear el término clase media, es engañar, es ampliar el abanico de trabajadores desde los empleados que cobran poco más que el SMI y que pertenecen a la clase obrera a otros que ganan más, pero que están sufriendo la situación general de España.

La clase media no existe. Las derechas son expertas en hacernos pensar que pertenecemos a ella, decir que defienden esos intereses y, por tanto, eliminar la conciencia obrera. Un engaño, que desde la derecha se promete defender a esa «clase media» que tiene más de obrera, pero rechaza este término porque prefieren soñar y sentirse engañados con los falsos referentes de la publicidad y las redes sociales. Todo el mundo quiere trabajar: tener un trabajo y un salario justo, pero nadie quiere reconocerse clase obrera, por eso la confirmación de autoreconocerse clase media. El meter a todos en el mismo saco, les va muy bien a los políticos para conseguir rédito electoral. Hemos aceptado tres grandes grupos: pobres, clase media y ricos, pero la realidad es que hay más pobres que clase media.

Antiguamente, el movimiento obrero luchaba por las mejoras laborales y salariales, la clase media no lucha se ha incorporado a la ideología neoliberal. El PSOE y Pedro Sánchez pretenden conseguir los votos de cuanta más gente mejor, pero no se dan cuenta que contribuyen a anular la conciencia de la clase obrera. Se olvidan de que son «partido socialista obrero»  y lo quieren cambiar por «partido socialista de clase media trabajadora». Hemos dejado de llamar obreros y obreras a personas que lo son, confundiendo clase con oficio. Porque, las profesiones intelectuales no necesariamente pertenecen a clases acomodadas, ni necesariamente perciben una mayor remuneración. El PSOE está cayendo en la trampa de denominar clase media trabajadora para ganar votos, por miedo de no emplear la connotación, que ellos piensan que es despreciativa, de obrera. Pero, la clase media se identifica más con los postulados de la derecha, que del PSOE.

Al neoliberalismo económico le interesa una clase trabajadora, donde la mayor prioridad sea ganar dinero para con el comprar cosas que, en teoría, le elevan en una escala social inventada por ellos mismos y respaldada por sus semejantes. Donde lo importante es mantener un estilo de vida-postureo, donde la clase trabajadora tiene como objetivo aparentar ser clase media alta. Mi serias dudas de que dichas personas voten al PSOE, aunque no se pierde nada por intentarlo, pensará Pedro Sánchez.

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