Este miércoles, un nuevo atentado en el corazón de Londres, cinco personas muertas (incluido el atacante) y al menos 50 personas heridas, en el puente de Westminster, frente al Parlamento británico. Un atentado que ha seguido el patrón de los ataques terroristas en París, Niza y Berlín, un ataque sin tecnología, sin ningún apoyo logístico, simplemente: dos cuchillos y un vehículo 4×4.

El presunto terrorista atropelló con su vehículo a unos viandantes que estaban en el puente de Westminster, antes de estrellar el vehículo contra las verjas del Parlamento. Después se bajó de su coche y atacó con los cuchillos a unos agentes que estaban vigilando dicho Parlamento. El terrorismo puede hacer daño en cualquier lugar y cualquier momento, desde el World Trade Center en Nueva York, a una estación de trenes en Madrid, una sala de conciertos de París, una maratón en Boston, en el metro de Londres, en un barrio de Bagdad, en una calle de Beirut o en hotel de Bombay. El terrorismo mata a gente indiscriminadamente de todas las nacionalidades, religiones y culturas que están en ese momento.

El terrorismo ataca la democracia, la libertad, los derechos humanos y el imperio de la ley. Ataca a personas como tú y como yo. Nos hace preocuparnos por las victimas, pero nos preocupa por nosotros y por nuestra seguridad. Tenemos miedo, cunde el pánico, los terroristas ganan su batalla. No se trata de potenciar el miedo, pero el peligro existe  y hemos de acostumbrarnos a vivir con él, por si algo ocurre, todos hemos de estar preparados, pero sin miedo, sin perder nuestra libertad de hacer lo que queramos. El terrorismo ha cambiado, es más difícil de detectar, un lobo solitario sin antecedentes, un día sale confundiéndose entre los ciudadanos y genera una masacre.

Nos espera un presente y un futuro de menos libertades en pro de la seguridad, tenemos que acostumbrarnos a vivir con él, cualquier muerte de una persona, bajo cualquier circunstancia, es un hecho doloroso, pero más aún por motivos terroristas. que no son capaces de encauzarse a través del diálogo,de la comunicación y de la política.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *