La palabra solidaridad ha sido poco utilizada a lo largo de la historia y ha estado mucho tiempo ausente del lenguaje popular, se habló de solidaridad a mediados del siglo XX refiriéndose a la solidaridad de clase en los movimientos obreros, después se comenzó a hablar de solidaridad como concepto de pensamiento cristiano, el nombre del sindicato polaco Solidarnosc, que fue el primer sindicato independiente en un país del Bloque soviético que dio lugar a un amplio movimiento social anticomunista y ahora en las últimas décadas como argumento de cientos de ONG que prestan su ayuda para ayudar a los que tienen menos recursos,que son abandonados y desprotegidos por sus Estados.

Este fin de semana ha sido la II Gran recogida de alimentos organizada por el Banco de Alimentos,con sus más de 50 Bancos de Alimentos repartidos por toda España.La campaña en más de diez mil supermercados y más de 85.000 voluntarios con un solo objetivo: recoger veinte millones de kilos de alimentos. El alcanzar dicho objetivo permitirá dar ayuda para más de un millón quinientas mil personas en todo el país, que se complementará con la ayuda diaria de frutas y hortalizas y productos perecederos.

Desde la idea primigenia de que un Banco de Alimentos «es para recuperar excedentes alimenticios de nuestra sociedad y redistribuirlos entre las personas necesitadas, evitando cualquier desperdicio o mal uso». Las campañas de recogida de alimentos se han convertido en un aumento de ventas para el sector de la Distribución gracias a los alimentos comprados por los ciudadanos y por lo tanto, un beneficio para dichas empresas. Otro tema también importante, es que las empresas de Distribución no necesitan costear la destrucción de sus excedentes y su colaboración con estas ONG les permite beneficiarse de una desgravación fiscal y aumentar sus ventas.

Ser solidario, no es dar un día en concreto. Solidario no es dar lo que te sobra es compartir lo que se tiene. No es que esté mal, comprar algunos alimentos y entregarlos a los voluntarios, que nos esperan en el supermercado para el Banco de Alimentos, porque la solidaridad se basa en ayudar. Pero, que no se mercantilice la solidaridad, por parte de las empresas de Distribución que hacen un «supuesto» negocio de la solidaridad.

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