Una televisión pública «no hay espacio para la indiferencia», porque aparte de ser un medio para la difusión de información, entretenimiento y cultura. Sirve para transmitir ideas, compartir conocimientos y conectar a personas. Pero, también está su papel crucial en la defensa, promoción de la libertad de expresión y de los derechos humanos.
La televisión pública tiene siempre la crítica de que está ideologizada por el gobierno de turno. Pero, la realidad es que buena parte de los medios de comunicación, se encuentran en manos de grandes grupos. Vinculados con el poder económico, financiero y político. Solo la televisión pública puede visibilizar ciertas problemáticas sociales, promoviendo valores de tolerancia, respeto y diversidad.
Porque la televisión pública aparte de tener su responsabilidad de discernir entre la información precisa y la desinformación, entre la objetividad y la subjetividad. Tiene el papel de fortalecer la democracia, la libertad de expresión y la defensa de los derechos humanos en su programación.
La televisión es un medio de control y utilización, que siempre ha sido buscado por diferentes grupos de interés. Pero, la televisión pública tiene que ser libre, porque cumple un derecho ciudadano a que sea un servicio público de la misma relevancia que puede ser la educación o la sanidad.
Las críticas a RTVE, pueden ser fundadas o infundadas, que dependerán del espectro político que las realice y del que gobierne. Cuando RTVE decidió su marcha del festival de Eurovisión este año, por la participación de Israel y su responsabilidad del genocidio de Israel en Gaza. Tomó una decisión que no era indiferente.
Donde la Unión Europea de Radiodifusión (UER) ha mantenido una actitud muy diferente con Israel a la que tuvo con Rusia, tras el comienzo de la invasión de Ucrania en febrero de 2021. Y, donde el Estado de Israel ha utilizado el festival de Eurovisión para un lavado de imagen en contra de la vulneración de los derechos humanos.
El año pasado antes de la actuación de la representante española Melody, RTVE puso un mensaje en negro «Frente a los derechos, el silencio no es una opción. Paz y Justicia para Palestina». Esta noche antes del inicio de la final, que no se ha retransmitido, se ha publicado un nuevo mensaje nada indiferente, en apoyo de Palestina.
En un vídeo sin sonido y con un fondo negro con el siguiente texto: «El festival de Eurovisión es un concurso, pero los derechos humanos no lo son. No hay espacio para la indiferencia. Paz y Justicia para Palestina». Un mensaje que recuerda la decisión de RTVE de no participar en esta edición del certamen.
Las televisiones públicas tienen la responsabilidad del derecho de acceso a la información por parte de la ciudadanía con pluralidad. Pero, también que sus decisiones sean para respetar los derechos humanos.
No participar en Eurovisión, es una decisión que se podrá compartir o no, pero que nunca debe manipularse de forma burda, porque lo único importante es la defensa de los derechos humanos. Y, no participar en Eurovisión, lo es.
