La televisión pública no puede ser indiferente.

Una televisión pública "no hay espacio para la indiferencia", porque aparte de ser un medio para la difusión de información, entretenimiento y cultura. Sirve para transmitir ideas, compartir conocimientos y conectar a personas. Pero, también está su papel crucial en la defensa, promoción de la libertad de expresión y de los derechos humanos. La televisión pública tiene siempre la crítica de que está ideologizada por el gobierno de turno. Pero, la realidad es que buena parte de los medios de comunicación, se encuentran en manos de grandes grupos. Vinculados con el poder económico, financiero y político. Solo la televisión pública puede visibilizar ciertas problemáticas sociales, promoviendo valores de tolerancia, respeto y diversidad. Porque la televisión pública aparte de tener su responsabilidad de discernir entre la información precisa y la desinformación, entre la objetividad y la subjetividad. Tiene el papel de fortalecer la democracia, la libertad de expresión y la defensa de los…

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