Los políticos ya no tratan de ilusionarnos sólo se postulan a meter miedo a los ciudadanos, no solo a los miedos cotidianos, como el paro, la sanidad, la educación, la jubilación… Ahora meten miedo con una fecha hipotética para las terceras elecciones. Mariano Rajoy se presentará al debate de investidura el próximo 30 de agosto, la primera votación se celebrará al día siguiente, 31 de agosto, y 48 horas después, tendrá lugar la segunda. Los plazos fijados, en el caso de que Rajoy fracasara y no hubiera más candidatos, conducirían a España a las terceras elecciones generales que tendrían lugar el 25 de diciembre. No se puede meter miedo con una fecha para unas elecciones, cuando aún hay otras posibilidades.

El miedo a los ciudadanos nos vuelve esclavos, la anticipación de un acontecimiento desencadena vulnerabilidad en las personas, y nos fuerza a tomar decisiones poco meditadas. Todas las personas que han querido dirigir al ser humano han utilizado el miedo, tanto la religión como la política han utilizado el miedo para conseguir sus objetivos. Los gobiernos instrumentalizan el miedo, para recortar las libertades civiles y cambiar seguridad por libertad.

Les encanta jugar a los políticos con desastres, con apocalipsis, se trata siempre de lograr el poder a través del miedo a los ciudadanos. Mariano Rajoy quiere convencer a los españoles que unas terceras elecciones «sería una magnífica forma de hacer el ridículo». El riesgo de una investidura fallida responden a un cálculo partidista de Rajoy y a culpabilizar a Pedro Sánchez de que los españoles se vean obligados a votar el día de Navidad. Y, el PSOE no quiere  tampoco unas terceras elecciones pero tampoco quiere a Rajoy como presidente.

Quizás nuestros lideres políticos no se merezcan un aprobado, quizás el día de Navidad no es el mejor día para hacer unas votaciones. Quizás el día de Nochebuena sería paradójico que siendo jornada de reflexión hubiera un mensaje anual del monarca. Pero, es un mal servicio al sistema institucional, utilizar una fecha como mecanismo de presión. Antes que me metan miedo y me sienta manipulado prefiero votar de nuevo, aunque sea el día de Navidad. Porque prefiero unas terceras elecciones a seguir con Rajoy, aunque existan muchas posibilidades si hay nuevas elecciones que el PP vuelva a ganar e incluso consiga la mayoria absoluta. Votar antes que sentir miedo, votar antes que sentirme manipulado, votar para poder cambiar.

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