Para que una empresa tenga liquidez, para que sea solvente debe contar con dinero en efectivo con el que saldar sus obligaciones de pago a corto plazo, el principal problema de las pequeñas y medianas empresas sigue siendo la falta de liquidez, pero que un banco no tenga liquidez no significa que sea un problema de solvencia. El Banco Popular,  el sexto banco de España con 150.000 millones de euros en activos, con un déficit de 2.000 millones, que podrían dispararse a 8.200 en un escenario estresado, el BCE lo ha declarado inviable y ha pedido al Santander y al BBVA que presentaran ofertas por el Popular. Al final el Banco Santander con un euro simbólico y una macroampliación de capital de 7.000 millones de euros absorberá el Banco Popular sin ningún tipo de ayuda pública.

La falta de confianza de inversores, depositantes y el contagio del miedo ha provocado que en la última semana el Banco Popular ha perdido más del 50 % de su capitalización bursátil y la salida masiva de depósitos de las sucursales. Con la compra por parte del Santander se garantiza la seguridad de los depositantes (no pierden nada) pero sus 300.000 accionistas y los tenedores de bonos subordinados y de convertibles verán reducirse a cero su dinero.

El principal problema del Popular han sido sus activos adjudicados de suelo, un banco que quiso hacerse más grande apoyándose en los créditos vinculados al ladrillo y  que el martes 6 de junio no tenía dinero para abrir las oficinas al día siguiente. El Popular ha sido un ejemplo más de una mala gestión por parte de sus directivos y una falta de supervisión por parte del Banco de España, una entidad solvente, aunque con unos niveles de capital muy ajustados. La compra del Banco Pastor para aumentar su presencia en España  y la justificación de que pagaba por la entidad menos de su valor contable, no evitó que el Banco Pastor fuera absorbido por no poder digerir el riesgo inmobiliario y el Popular agudizó más su punto más débil.

Al final, el Banco Popular se ha malvendido, se ha regalado y la culpa la ha tenido su Consejo de Administración, sus directivos y los reguladores, los clientes pagaremos de una u otra forma esa mala gestión, se llame Popular o Santander, seguiremos pagando intereses abusivos por todo, solo falta que tengamos que pagar una entrada por entrar en una sucursal. Quizás solo falta dar tiempo al tiempo…

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