El movimiento asambleario de las mareas han desbordado claramente al movimiento sindical clásico, desde las primeras asambleas de docentes con la marea verde hasta la marea blanca con los encierros en los hospitales y marchas de los sanitarios contra la privatización y recortes en sanidad. Las mareas están compuestas por trabajadores de la educación y la sanidad, pero lo importante es que no se reducen solamente al ámbito laboral, lo que ha permitido convertir a este movimiento, en colectivos de lucha que unen a trabajadores y a usuarios, para buscar soluciones conjuntas.

Tanto la marea verde como la marea blanca y el resto de las mareas que están surgiendo, tienen como propósito principal, las reivindicaciones de sus sectores en contra de los recortes, consecuencia de la política de austeridad impuesta desde Europa. El movimiento de las mareas, no ha penetrado en el discurso de una amplia
mayoría social, les parece que esta lucha no va con ellos. Cuando la realidad es que los ciudadanos somos los más perjudicados de los recortes en sanidad y educación. Pero, no mostramos ningún interés en participar y luchar por las exigencias de clase.

Las mareas han supuesto seguir con la indignación y los principios del 15-M, basados en una implicación, desobediencia civil, autoorganización basada en la horizontalidad  y democracia directa, para a través de asambleas y redes sociales, convocar acciones reivindicativas innovadoras y creativas. Los profesionales está viendo lo que les espera y lo que nos espera a todos nosotros, y por dicha razón están en lucha permanente.No solo por sus pretensiones, sino por tener servicios públicos de calidad para todos.

Tenemos la oportunidad de implicarnos en la movilización social, en organizar la lucha vecinal por cosas que nos atañen a todos y todas, cuando pase el tiempo y veamos las consecuencias de las políticas neoliberales, quizás ya sea tarde. Tenemos en nuestras manos seguir manteniendo la mejor sanidad del mundo y mejorar la educación de nuestros hijos e hijas. Aquí no cabe ni el desánimo ni la apatía, tenemos la oportunidad de convertir las peticiones de los profesiones en nuestras…

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