Se acabó el Mundial de Fútbol, España es campeona del mundo. Además, se da la coincidencia de que España es campeona del mundo en fútbol femenino como en masculino. El deporte es una muestra de nuestra sociedad, en la que hay excesivos mensajes racistas, islamófobos y machistas. Donde la diversidad y la inclusión son esenciales. Pero, parece que a una parte de la sociedad les molesta el origen, género, raza, etnia, religión, nivel socioeconómico, inclinaciones sexuales o connotaciones políticas.
En el deporte hay discriminación y prejuicios igual que en la sociedad. Particularmente contra las mujeres, las minorías y los atletas LGTBIAQ+. A la sociedad como en el deporte nos falta ser más tolerantes e inclusivos, donde todos sean tratados con respeto y dignidad. Por eso, me hago la siguiente pregunta: ¿ somos racistas ?
Si una parte de la sociedad es racista con jugadores como Nico Williams y Lamine Yamal y su participación en la selección española de fútbol. Por no ser blancos e incluso por practicar una religión diferente al cristianismo. Me pregunto, si una parte de la sociedad es racista contra la procedencia de los jugadores de la selección francesa. Si todos ellos son famosos y ricos. ¿ Cómo de racistas somos con los demás ? Me refiero a todas esas personas que viven y trabajan en nuestra misma sociedad. Y, que no son famosos ni ricos.
España no es un país racista, pero hay demasiados racistas. Somos un país de emigrantes y también de acogida de inmigrantes. Pero, cuestiones como la regularización de migrantes reciente impulsada por el Gobierno y las llegadas de embarcaciones con personas migrantes. Y, sobre todo la manipulación de odio, racismo y xenofobia por parte de la derecha política. Hacia personas de origen norteafricano y musulmanas, en particular. Nos hace ser racistas.
Estamos normalizando y aceptando que se emplee un lenguaje agresivo explícito con insultos, amenazas y descalificaciones con los que creemos diferentes, los deshumanizamos y discriminamos. Votamos a partidos que hacen racismo y que apoyan la «prioridad nacional«. Me pregunto ¿ cuántos de los que festejaron la victoria de España, son también racistas ? E incitan a la expulsión de personas extranjeras.
A lo mejor una inmensa mayoría están a favor de que jueguen Nico Williams o Lamine Yamal en la selección masculina. Y, también a favor de que Salma Paralluelo, Vicky López y Edna Imade defiendan la selección femenina de fútbol sin necesidad de ser blancas. Porque juegan bien al fútbol.
Parece que a esta sociedad nos cuesta admitir en el deporte, cosas que son normales en la sociedad y viceversa. Por ejemplo, el fútbol femenino destaca por ser uno de los deportes más inclusivos, con personas racializadas y numerosas jugadoras que no han ocultado ser lesbianas o bisexuales. Cosa que por ejemplo no pasa, en los equipos masculinos, donde supuestamente son todos heterosexuales.
Hay demasiados sesgos machistas y racistas en esta sociedad, actitudes, estereotipos o creencias que tenemos y que nos cuesta olvidar. Tenemos prejuicios que se manifiestan en el deporte y en la vida cotidiana para discriminar. Vivimos en una reacción de odio, donde nos quieren convencer que no es posible la integración de los inmigrantes.
Cuando veas a jugadores como Nico Williams y Lamine Yamal. Deportistas como la atleta Ana Peleteiro o María Vicent. Jugadoras como Salma Paralluelo, Vicky López y Edna Imade. Hemos de verlo como un triunfo a la diversidad, a la inclusión y a la normalización. Porque eso funciona como vacuna contra el odio al diferente. Que no te confundan, la sociedad española es así, todos somos iguales. Es imprescindible combatir el racismo, la xenofobia y específicamente la islamofobia.
