La ultraderecha alemana puede gobernar, si el «cordón sanitario» no lo impide. Ningún partido de extrema derecha ha gobernado un estado en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial. Con el triunfo de Alternativa para Alemania (AfD) en el länder de Sajonia–Anhalt, se ha olvidado el “Nie Wieder”, el “Nunca más” a la Segunda Guerra Mundial, el holocausto. Un mensaje que había penetrado profundamente en la sociedad alemana durante muchos años. Pero, que ahora parecen haber olvidado.
El problema es que las posiciones de la AfD se están normalizando y aceptando en Alemania. Con Ulrich Siegmund, un líder que fue calificado por Spiegel como «el hombre más peligroso de Alemania«. Un partido que lidera las encuestas de opinión a nivel nacional. Por delante de los conservadores en el poder del canciller Friedrich Merz y los socialdemócratas. Han ganado las elecciones, pero eso no significa que puedan gobernar, porque se espera el cordón sanitario. Como sucedió en las elecciones de 2024, donde la AfD ya fue la fuerza más votada en unas elecciones regionales en Turingia.
El partido Alternativa para Alemania (AfD) suele clasificarse como un «partido de extrema derecha», afín a Moscú. Que suele asociarse con un nacionalismo marcado, el racismo, una concepción autoritaria del Estado y el rechazo a la sociedad liberal y pluralista. Se aprovechan del resentimiento de la Alemania Oriental comunista con la Alemania Occidental y su riqueza. Un ejemplo ha sido el länder de Sajonia–Anhalt. Un partido que ya en 2024, utilizó una campaña con el concepto de «lebensraum» (hábitat) o utilizar lemas nazis prohibidos, como el «todo por Alemania» de las Tropas de Asalto (SA), del régimen nazi.
Con unas promesas basadas en el «sentido común» como Vox en España. Con su intención de salir del euro y del espacio Schengen. Remigración y deportación de inmigrantes irregulares, calificando sistemáticamente a los refugiados musulmanes de criminales. La campaña contra los medios de comunicación públicos. La prohibición de las banderas arcoíris del orgullo LGBTQ en las escuelas públicas. Reducción del gasto social, financiación de los partidos políticos y programas de políticas verdes. Algo que crea la división de dos Alemanias, la que está a favor de los principios neonazis del AFD y la que sigue manteniendo la esencia del “Nie Wieder”, el “Nunca más”.
La ultraderecha alemana del AfD ha ganado con alrededor del 44% de los votos, según los sondeos a pie de urna difundidos por las televisiones públicas. Quizás no lleguen a gobernar, pero lo que está claro es que en las últimas elecciones federales, en febrero de 2023, AfD registró un 20% de los votos. Ahora, más del doble de votos y un peligro para un país que celebrará elecciones a nivel nacional en 2029. No sabemos si la historia volverá a repetirse, pero tiene demasiadas coincidencias.
