México exige disculpas por la colonización y no visitas como la de Isabel Díaz Ayuso, que viene a México de 3 al 12 de mayo a homenajear a Isabel La Católica y Hernán Cortés, que hicieron posible la conquista española.
Durante siglos la conquista de América se vinculó al orgullo patrio español. Pero, desde América la colonización supuso el sometimiento, el asesinato y la aniquilación de su cultura.
No sé puede llegar con arrogancia y provocación defendiendo una nostalgia imperialista trasnochada. Y además, llevando un mensaje contrapuesto al Gobierno de España, que es el único responsable de la política exterior.
Hace unas semanas, Díaz Ayuso se refirió a México como un “narcoestado”, coincidiendo con la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Barcelona para participar en una cumbre organizada por el presidente del Gobierno Pedro Sánchez.
México es un país libre y soberano, no es una colonia. Díaz Ayuso puede visitar México para estrechar lazos de cooperación, pero no para negar el exterminio, el saqueo, la esclavización y la destrucción cultural. Cuando ese no es el papel de una presidenta autonómica.
Ni para entrometerse en su política nacional, a “no tener miedo”, a organizarse y asumir una “batalla por la libertad”. En la que dice que «del socialismo se sale”. Describiendo el socialismo como origen de la pobreza, la división social y el deterioro institucional.
Afirmando que existe una “decadencia democrática” en España y México. Y, que “así es como mueren las democracias”. Abonando el proyecto de la ultraderecha transnacional. Un modelo de odio disfrazado de libertad. Un ataque a Claudia Scheinbaum que es la presidenta más votada en la historia mexicana.
La presidenta de México lleva meses reiterando la petición de disculpas a España por los abusos cometidos durante la conquista, retomando la postura de su antecesor, el expresidente López Obrador. Una petición a la que ha habido ligeros avances, cuando Felipe VI dijo que hubo “mucho abuso” durante la conquista española.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, participó en el acto «Celebración por la Evangelización y el Mestizaje en México. Malinche y Cortés» organizado por la productora de Nacho Cano. Que estaba previsto celebrar en el interior de la Catedral Metropolitana.
Pero, finalmente la Arquidiócesis Primada de México decidió cancelar el acto porque la “Eucaristía no es un acto simbólico para exaltar personas o hechos históricos”. Durante su intervención, Ayuso ensalzó la figura de Isabel la Católica y Hernán Cortés.
Otro de los puntos que Díaz Ayuso mencionó en su discurso fue el “mestizaje”, que para Ayuso es “el mensaje de la esperanza y la alegría”. Donde grupos indígenas se congregaron para reivindicar su cultura, memoria y dignidad. Y, el rechazo a su visita.
Porque, no se puede ir a México, ni a ningún país, para atacar. Para rechazar cualquier crítica del pasado colonial, no pedir perdón por los agravios del pasado y reivindicar la hispanidad como nexo cultural y político. Ayuso ha hecho lo que está acostumbrada y para muchos están convencidos que se hubiera podido quedar en España.
