El 8 de octubre de 2025 fue interceptada y atacada la flotilla, a 110 millas náuticas de la costa de Gaza, donde no tiene jurisdicción legal el Ejército de Israel.
De nuevo la Global Sumud Flotilla, con 58 embarcaciones que zarparon desde Sicilia el pasado domingo con destino a Gaza, fue interceptada por el Estado pirata de Israel, el pasado jueves 30 de abril por la noche en aguas internacionales.
Las embarcaciones de Global Sumud Flotilla recibieron una advertencia por radio en el canal internacional de emergencia que se identificó como Marina israelí, ordenando a la flotilla cambiar de rumbo.
A lo que siguió una interferencia de las comunicaciones y la acción de abordaje. La flotilla llegó a emitir alertas SOS. Pero, la guardia costera griega no cumplió con su obligación de prestarles auxilio.
La marina israelí abordó 22 embarcaciones de la Global Sumud Flotilla, que tenían como misión entregar ayuda humanitaria a Gaza. Fueron detenidos 180 activistas en aguas internacionales, a 45 millas náuticas al oeste de la isla griega de Citera y a 600 millas náuticas de Gaza.
Fue piratería. El Estado pirata de Israel vulneró el derecho marítimo internacional y de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), que limita las facultades de interdicción en aguas internacionales. Y, la guardia costera griega no les prestó auxilio.
Un acto de piratería en toda regla. Donde el artículo 101 de la Convención de la ONU define como piratería todo acto de violencia o detención ilegal cometido en aguas internacionales por actores estatales o privados. No hay excepciones para los «Estados en guerra», ni para aquellos que practican bloqueos ilegales.
Todos sabemos que Israel es un Estado que incumple las resoluciones de la ONU y actúa al margen de la ley. Por eso podemos afirmar que Israel es un Estado pirata y genocida por su bloqueo ilegal en Gaza.
Donde los organismos internacionales, Gobiernos y medios de comunicación subestiman las acciones del Estado de Israel, que desoye las resoluciones de la ONU y siempre con el amparo de Estados Unidos.
Un terrorismo de Estado al que no hay una reacción en contra de la comunidad internacional. Una impunidad que está creando un monstruo que lo alimentan entre todos. De los 180 detenidos de la Global Sumud Flotilla, 2 de ellos no fueron trasladados a Grecia y fueron enviados a Israel para juzgarlos.
El hispano-palestino Saif Abu Keshek y el brasileño Thiago Ávila, han sido enviados a cárceles en Israel. Otro acto ilegal de Israel. Que desprecia el derecho internacional, además de vulnerar una vez más los derechos humanos.
Es necesario una ruptura total de relaciones con el Estado de Israel, desde el Gobierno español y de la Unión Europea. Aparte, de exigir una investigación independendiente al gobierno griego por su falta de auxilio a los activistas de la Global Sumud Flotilla.
Hemos de seguir denunciando cualquier vulneración de los derechos humanos y el genocidio israelí. Porque no se puede abordar unas embarcaciones con ayuda humanitaria y en aguas internacionales. Además de detener ilegalmente a dos activistas, por una supuesta relación terrorista con Hamás. Vulnerando toda la legalidad internacional e infringiendo, según los detenidos, torturas y maltratos.
Los participantes de la Flotilla Global Sumud no son «pro Hamás», son defensores de los derechos humanos de los palestinos. Como los que pedimos el fin de relaciones con el Estado de Israel, no somos antisionistas.
Hemos de defender el derecho internacional y no ser cómplices de Israel, un Estado pirata y genocida. Además, de exigir la liberación inmediata de Saif Abu Keshek y de Thiago Ávila, para que no sean juzgados por la justicia israelí. Con el único delito de pretender romper el bloqueo en Gaza y llevar ayuda humanitaria.

