Hoy hace cuatro años, me marqué un objetivo: escribir un blog. Ha sido responder a una necesidad, la de decir eso que pienso o siento, y que no puedes o no debes callar. Hubiera podido escribir un diario en mi casa, pero opté por hacer un blog personal, tuve el valor de decir lo que pensaba, no en voz baja, sino escribirlo en internet. No para hacerme famoso, ni como ejercicio de egolatría , ni para conseguir seguidores, simplemente por necesidad y por tener un medio para expresar mi libertad de expresión.

Dicen que las personas que escribimos tenemos el objetivo de que alguien nos lea y que nos llega a preocupar la opinión de los demás. Yo no escribo para agradar. No es que no me preocupe la opinión de los demás y me sea indiferente, porque uno no debe aislarse de la realidad y este es un espacio de análisis y diálogo que invita a la opinión. Lo que me es indiferente, es mi posición en los buscadores de internet y mi número de visitas. Porque, escribir mi blog no es un trabajo, ni siquiera una obligación, ni una manera de lucro es simplemente escribir. Coser y remendar ideas, conceptos,opiniones con caminos inesperados del día a día. No hay ideas brillantes, ni soluciones, solo opiniones personales.  

Intento dar opiniones abiertas, no dogmatizantes, huyendo de soluciones binarias, porque todo tiene matices y escalas de grises. Alejarme de los apasionamientos y de los extremismos, defendiendo   
una ideología política progresista, republicana, laicista, feminista, por la defensa de la libertad, la democracia, la cultura y la igualdad. Sin premisas de quien no está conmigo, está contra mí. Respetando siempre a los demás, porque valorar y tolerar las diferencias también nos ayuda a crecer como personas. No sé si lo he conseguido durante estos cuatro años, pero lo seguiré intentando…

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