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Emergencia feminista contra la violencia machista.

Una emergencia es cualquier situación en la que ocurren circunstancias que ponen en peligro la vida. Algunos de los casos que consideramos emergencia, van desde cuestiones de protección civil, médicas o seguridad. Es necesaria una emergencia feminista contra la violencia machista.

En apenas 24 horas se han confirmado como violencia machista dos asesinatos de mujeres, una en Alameda de la Sagra (Toledo) y otra en Antequera (Málaga). El número de mujeres asesinadas por violencia de género asciende a 31 en 2026 y a 1.372 desde 2003, cuando se empezaron a recopilar estos datos. Además, el número de menores de edad huérfanos por violencia de género en España asciende a 20 en 2026 y a 530 desde 2013.

Todos los veranos se establecen emergencias climáticas por incendios, por sequías. Pero, no se establece una emergencia feminista contra la violencia machista. Todos los años se incrementa en los meses de verano el número de mujeres asesinadas. No es por el calor, es por la convivencia y por la falta de medios de protección.

Si las diferentes instituciones y el conjunto de la sociedad ponen todos los medios necesarios para prevenir incendios, accidentes de circulación y de ahogo en nuestras costas. No se entiende que no se haga nada para evitar la violencia machista.

Nuestra sociedad considera una tragedia la muerte de 41 personas y más de 150 heridos. Tras el descarrilamiento y colisión de dos trenes de alta velocidad en Adamuz ( Córdoba). Pero, aceptamos con normalidad e impasibilidad que 48 mujeres fueran asesinadas por violencia de género en España durante el año 2025.

En cualquier emergencia, siempre hay que preguntarse: ? Qué podía haberse hecho antes ? Para remediar la catástrofe. Faltan denuncias previas, falta sistemas de protección como el sistema VioGén. Y, que a los presuntos agresores no es suficiente con detenerlos después del crimen.

Porque la existencia de una denuncia y la intervención de las instituciones no garantizan por sí solas la seguridad de las mujeres. Hace falta recursos, acompañamiento y una evaluación del riesgo.

El verano es un riesgo añadido al intensificar la convivencia y aumentar el tiempo de exposición a relaciones violentas. Por lo tanto, hay que elevar el nivel de alerta. No basta solo con leyes, hay que aumentar los medios. Aparte de una educación que no normalice el machismo, en todas sus expresiones.

Una emergencia feminista contra la violencia machista, que tiene mucho que ver con nuestro voto. No se puede votar a partidos de derechas que pretenden derogar la Ley Integral contra la Violencia de Género, eliminar el Ministerio de Igualdad. Y, que niegan la violencia machista y la quieren sustituir por la violencia intrafamiliar o doméstica.

No se puede combatir la violencia de género aceptando los criterios de una extrema derecha, que la niega, que son incapaces de mostrar su rechazo y dolor con un minuto de silencio. Y, siguen manteniendo su negacionismo contra las mujeres.

Treinta y una mujeres han sido asesinadas hasta hoy. Veinte menores han quedado huérfanos. La derecha se niega a un pacto climático, no cumplen su pacto de género y quieren imponer el racismo, con su «prioridad nacional«.

Vivimos en una emergencia y muchos creen que votando en contra de las fuerzas progresistas, iremos a mejor. Esperemos no comprobar los resultados… Y, sigamos manteniendo nuestros esfuerzos de denuncia, condena y rechazo a la violencia machista.

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