La ideología patriarcal se adapta a todos los sistemas políticos y económicos, a pobres y a ricos, independientemente del nivel de estudios, de nacionalidades… Es un fenómeno transversal que está en nuestra sociedad. Un sistema basado en la autoridad que ejerce el varón sobre la familia. La familia es una de las instituciones básicas de este orden social. Durante siglos el jefe de familia ha sido el hombre, donde la esposa tenía la misma consideración que un bien o un esclavo. Donde formaban parte los hijos, pero diferenciando entre hijos e hijas.
Ese mismo patriarcado que considera a las mujeres inferiores, que quieren seguir relegándolas a un segundo plano: al cuidado de la familia, a dejar de estudiar y de trabajar, a conformarse con menos sueldo, a no tener igualdad de oportunidades… A tener que conformarse con la supremacía de los hombres, por el simple hecho de serlo. Y relega, de ese modo, a la mujer, a lo femenino, a un segundo plano.
Pues, además de toda esta discriminación las mujeres son asesinadas y son asesinados sus hijos, para hacer daño a las mujeres. Desde el inicio de 2026, han sido asesinadas en España: diez mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas y dos menores víctimas de crímenes vicarios. En seis de esos asesinatos constaban denuncias previas, algunas víctimas estaban incluidas en VioGén o contaban con órdenes de alejamiento.
Pero, los mecanismos han fallado, lo que vuelve a poner el foco en la eficacia de las medidas de protección. Incluso el supuesto caso de violación de una agente de la Policía Nacional por parte del director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González y que en las redes sociales de los propios policías, se haya filtrado la identidad y el teléfono de la víctima. Lo cual crea también indefensión a las mujeres a tener recelos del supuesto machismo en el cuerpo que las tiene que proteger.
El número de mujeres asesinadas desde 2003 ascendería a 1.353. En apenas un mes y medio, 6 menores han quedado huérfanos en 2026 tras los feminicidios de sus madres, cifra que se eleva a 510 desde 2013. Algo está pasando en esta sociedad, en la que no se duda en asesinar a mujeres y a sus hijos, para hacer daño, para demostrar el poder y el dominio del patriarcado sobre las mujeres.
Una violencia de género que la extrema derecha de Vox niega: «La violencia de género no existe, la violencia machista no existe». Que la tercera fuerza política del país y socio que necesita el PP para gobernar, mantenga estas posiciones de ideología patriarcal, son peligrosas en un país que votó por unanimidad en 2004, una ley pionera en Europa «de protección integral contra la violencia de género». Vivimos un momento de resurgimiento del machismo en redes sociales y en nuestra juventud. La sociedad avanza, pero las mujeres continúan siendo asesinadas por hombres.
