En este momento estás viendo Lula presidente de Brasil.

Lula presidente de Brasil.

La victoria de Lula (PT) en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil de 2026, ha sido resultado de una combinación de diversos factores electorales y políticos. Lula ha incrementado su número de votos en todos los estados y en el exterior. Ha aumentado la participación electoral y ha disminuido el número de votos blancos y nulos. Una victoria contra la resignación. A pesar de Trump y del gigante tecnológico Meta, propietario de Instagram, Facebook y Whatsapp, que ha actuado con parcialidad a favor de Bolsonaro.

Ha conseguido movilizar a sus simpatizantes en las calles y en las redes sociales para revertir la desventaja registrada en la primera vuelta. La diferencia de 2,2 millones de votos se ha convertido en tres semanas en una ventaja de 4,4 millones para el candidato del Partido de los Trabajadores. Con el 100% del voto contabilizado, Lula ha obtenido 64.256.232 votos, lo que equivale al 51,79% de los votos válidos. Bolsonaro ha obtenido 59.826.041 votos, lo que representa el 48,21%.

A veces los hijos se parecen a los padres. Flávio Bolsonaro es hijo del expresidente de Brasil en 2019 Jair Bolsonaro, que como su padre no ha reconocido los resultados de la segunda vuelta de las elecciones celebradas este domingo. A la derecha parece que le cuesta aceptar las derrotas electorales. Su padre también perdió las elecciones presidenciales de octubre de 2022 frente a Lula da Silva en un balotaje muy ajustado. Tras su participación e intento de golpe de Estado y abolición violenta del Estado democrático fue condenado por el Supremo Tribunal Federal de Brasil en septiembre de 2025 a 27 años y 3 meses de prisión por su participación. Que su hijo pretendía darle el indulto si ganaba las elecciones.

El motivo es la extensión del horario de votación que fue ordenada por el Supremo ante las denuncias por la falta de transporte para los electores en algunos estados brasileños, a petición principal de la campaña de Lula da Silva, que apoyó también la candidatura de Bolsonaro. Un dictamen judicial que se produjo a las 17.00 horas de hora local, cuando muchas urnas electrónicas estaban cerradas y su programación impedía la reapertura. Razón por la cual Bolsonaro recurrirá a la vía judicial para solicitar la anulación de las elecciones presidenciales de Brasil.

La extrema derecha tiene costumbre de cuestionar la legitimidad de los procesos electorales cuando el resultado no les favorece, utilizando narrativas de fraude sin pruebas concluyentes, como ocurrió en las elecciones de 2020 en Estados Unidos o de 2022 en Brasil. Los votantes brasileños han demostrado que: ¡si se puede¡ Esa es una prueba para salir de la resignación de las izquierdas españolas. La victoria de las derechas es posible evitarla con el aumento de la participación electoral. A pesar de todos los inconvenientes para revalidar un gobierno progresista, es posible si la ciudadanía progresista no se abstiene.

Existe la posibilidad de que la izquierda vuelva a gobernar. Será difícil. Pero, no es imposible. Todos los progresistas deben de hacerse la pregunta: ¿si quieren esa derecha? Si vamos todos a votar y depositamos el voto por partidos progresistas, puede producirse el mismo giro que se ha producido en Brasil. Solo la alta participación ha contribuido a ampliar la ventaja que Lula  ha obtenido. No es un milagro, es cuestión de no votar al odio, ni la involución. Es cuestión de seguir creyendo en la democracia y la fuerza de nuestros votos.

Deja una respuesta