En este momento estás viendo La aldea gala de Pedro Sánchez.

La aldea gala de Pedro Sánchez.

Hoy ha venido a divertirse a «El Hormiguero», ¡ Pedro Sánchez ! Perdón. Pedro Sánchez esta noche en «La Revuelta«, en la televisión pública. No sé si para divertirse, pero con la intención de utilizar personalmente el programa como su anterior nombre: «La Resistencia». Para seguir intentando ser presidente del Gobierno de España el 29-N en esta aldea gala, que es hoy España. Ahora, la Galia no está invadida por el Imperio Romano. Está ocupada por la derecha y la ultraderecha.

Una aldea gala no con el irreductible Astérix el Galo. Sino con Pedro Sánchez que intenta resistir de forma indomable la invasión de las derechas. Sin necesidad de la poción mágica preparada por el druida Panorámixel. Vestido informalmente, con un look denim, un conjunto de camisa y pantalón vaqueros. Y, toda la naturalidad y simpatía, a los mejor impostadas. Pero, con la intención de ganarse a los espectadores del UMusic Hotel Teatro Albéniz de Madrid y de paso a toda la audiencia de la Primera.

Pedro Sánchez lleva su precampaña a «La Revuelta», ahora en TVE, antes “La Resistencia” en Movistar. Porque no es lo mismo estar en terreno hostil y escuchar: «Pedro Sánchez hijo de puta» que estar en un programa de televisión «amigo». Un programa que comenzó el 9 de septiembre de 2024 para competir contra «El Hormiguero» de Antena3. Una apuesta de los responsables de RTVE de fichar a Broncano y su equipo por 28 millones de euros en dos temporadas, unos 87.000€ por programa. Para competir con el liderazgo de Antena3 y las críticas sobre el gobierno de coalición que recibe diariamente en «El Hormiguero». socialista no estaba satisfecho con las críticas que recibe diariamente del programa)

No sabemos si Pedro Sánchez será invitado a divertirse con Pablo Motos. Pero, esta noche se ha encontrado como «pez en el agua». En un ambiente totalmente favorable donde Sánchez se ha adaptado y desenvuelto con total soltura. Y, donde Manu Sánchez en el «Perro andaluz» le ha invitado a su programa para cerrar su precampaña. Hay que decir que la invitación ha sido extensiva al resto de líderes de la oposición y el primero en aceptarla ha sido Pedro Sánchez.

En un momento en que el líder del Partido Popular rechaza sus comparecencias en la televisión pública. Ha propuesto hacer los debates de la campaña electoral en las televisiones privadas. Mientras Pedro Sánchez propone el mismo esquema del 2023, un cara a cara entre Sánchez y Feijóo en la “televisión privada” y un debate a cuatro, en los estudios de RTVE. Que de momento no ha sido aceptado. Donde se puede repetir la circunstancia del 2023, donde Feijóo dejó su atril vacío en el debate a cuatro en RTVE. Ahora, en la precampaña Sánchez lo ha aprovechado en «La Revuelta», el resto ya veremos.

«¿Qué nivel de dureza quieres en la entrevista?», arrancaba Broncano. Que se había preparado la entrevista, abordando todos los temas de actualidad y con algunas repreguntas a Sánchez, pero nunca sin abandonar el humor. Y, Sánchez ha buscado un tono conciliador y agradable. Ha huído de la confrontación y de atacar a sus rivales. Sin preguntas complicadas, pero con momentos difíciles que ha resuelto Sánchez con soltura. Ha demostrado que tiene tablas, ha explotado la espontaneidad y la naturalidad en una televisión pública que es también una aldea gala, entre tantas televisiones privadas que son críticas con sus medidas de gobierno.

Pedro Sánchez ha venido a «La Revuelta» como Astérix: brillante, audaz, tierno, comunicativo y con unos valores basados en la resistencia. Que le han permitido llegar a la presidencia del Gobierno y resistir durante ocho años ante todas las adversidades. Un Astérix que no ha tenido la inestimable ayuda de su querido Obélix. Muy al contrario, todos los que ha tenido cerca, le han perjudicado con sus acciones de corrupción y deslealtad. Un Astérix, que con su sola existencia, refuerza el arquetipo del antihéroe, el que muchos odian y otros se sienten representados.

Como ha dicho Pedro Sánchez la importancia de su Ejecutivo es que: «Lo extraordinario no es que avance la ultraderecha, lo extraordinario es tener un Gobierno progresista que hace políticas diferentes y se demuestra que funcionan. Tiene su épica esto de ser la aldea gala». En las elecciones generales del 29-N, Pedro Sánchez no se rinde, quiere luchar por repetir un Gobierno progresista. Lo necesitamos para que las derechas no lleguen al poder, con la ayuda de unas izquierdas que no han sabido unirse. Quizás no lo ha hecho todo bien, pero prefiero lo malo conocido, que una ultraderecha por conocer.

Deja una respuesta