El poder disruptivo de la muerte de Maricarmen.
La muerte es el final de una vida, pero no tiene que ser el fin de continuar con su recuerdo y con la lucha de Maricarmen. María del Carmen Abascal Martín ha fallecido por culpa de los poderes públicos y por la especulación de la vivienda. Maricarmen tenía 87 años, a pesar de que todos tenemos la certeza de la muerte, desconocemos el momento exacto en el que ocurrirá. Pero, todo el proceso de su desahucio y el desalojo de su hogar, es evidente que han precipitado su fallecimiento. Maricarmen era una ciudadana anónima, que no era políticamente relevante, pero que ha sido capaz de interpelar a los poderes públicos y de propiciar cambios. La muerte de Maricarmen. La de Javier de 60 años y la de Olga de 54 años, que se suicidaron en L'Hospitalet de LLobregat tras su desahucio. Han despertado un poder disruptivo con capacidad transformadora en una sociedad…
