Hoy se ha publicado en el BOE la Regularización extraordinaria para Personas Migrantes que se encuentran en situación irregular o solicitantes de Protección Internacional en España, y que hayan llegado antes del 1 enero de 2026. Es decir, personas que viven y trabajan en España, pero que se encuentran de manera irregular.
Para Cáritas es «una medida de responsabilidad política, ética y social«. Para la patronal y los sindicatos, es una regularización que se hace desde la necesidad de los mercados y los derechos de los trabajadores. Porque en situación irregular no se tiene acceso ni a derechos fundamentales, ni a una vida digna. Porque, los derechos deben servir para garantizarlos a todos y sin excepción.
Sin embargo, para el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, la regularización extraordinaria de inmigrantes, aprobada ayer martes en Consejo de Ministros, es «inhumana» porque a su juicio, «alienta a las mafias», además de «injusta», «insegura» e «insostenible».
Esta regularización es para personas que ya viven aquí, que no favorece un efecto llamada y que intenta legalizar una realidad. Pero, para Feijóo es una medida que se lleva a cabo «contra la UE, contra el Congreso, sin ninguna información y por real decreto«.
En opinión de Feijóo, «el Gobierno ha dicho muy claramente» que permitirá la regularización de inmigrantes con «antecedentes policiales», lo que significa que se dará papeles a personas que han «delinquido«, que han «abusado de una mujer» o que han «robado a un ciudadano«.
Feijóo confunde, los antecedentes penales con los policiales. Con antecedentes penales, es evidente que no se puede conseguir la regularización. Y, con antecedentes policiales, es decir, alguien que ha sido detenido pero no condenado, será estudiado individualmente. Pero, eso no significa tener que relacionar siempre inmigración con delincuencia.
No olvidemos que está regularización llegó gracias a una ILP presentada ante el Congreso el 12 de marzo de 2024, con más de 700.000 firmas recogidas. Admitida a trámite un mes después, con el respaldo de todos los grupos parlamentarios excepto VOX.
El Gobierno dilató el procedimiento de forma premeditada y partidista. Hasta que en febrero de 2025, se reactivó gracias a una proposición no de ley presentada por Podemos, y apoyada por Sumar, BNG, EH Bildu y ERC, que instaba al Gobierno a aprobar un proceso de regularización antes de seis meses.
La iniciativa fue rechazada en el Pleno del Congreso, donde PP, Vox, Junts y Unión del Pueblo Navarro (UPN), votaron en contra del proceso de regularización de inmigrantes. Por eso, es tan importante, que el Gobierno por decreto, se haya convencido de la necesidad de regularizar a las personas migrantes en situación irregular.
La derecha sigue contra la regularización, con difusión de bulos y desinformación. Confirmando así, la falta de voluntad política para afrontar que unas personas que viven y trabajan, muchas veces para nosotros. Les negamos su regularización y por tanto sus derechos.
Está regularización de personas migrantes señor Feijóo, no es «inhumana». Lo que es inhumano es tener a personas sin derechos.
«Injusta» sería mantener dicha situación, por lo tanto la regularización es justa.
«Insegura» es tener a personas casi en régimen de esclavitud. Porque lo seguro es respetar la igualdad de las personas.
«Insostenible» es que estas personas migrantes trabajen sin declarar. Lo sostenible es que ayuden al sostenimiento de la Seguridad Social y a pagar sus impuestos.
Bienvenidas estas personas migrantes y sus familias. Los que no están de acuerdo con esta regularización extraordinaria, no son buenas personas. Aparte de ser, unos racistas y xenófobos, muy cercanos al ideario fascista. Y, muy lejos también, de los preceptos del cristianismo.
