Hoy sábado en Barcelona y el miércoles en Madrid, el movimiento «Save Europe Act», que se traduce como la «Ley para Salvar Europa, convoca una manifestación a favor del supremacismo.Una campaña europea racista lanzada en 2026 por la extrema derecha europea. Que pretende mantener la continuidad de la «Europa blanca», frenando la inmigración, reforzando la expulsiones y con una política de “remigración” para las personas no europeas que consideren no integradas.
Un movimiento racista y xenófobo, que se basa en el supremacismo blanco, en «querer salvar Europa», de los peligros de la inmigración. Donde el origen, la etnia y la religión son un peligro para la cultura y continuidad europea. Y, donde unas «personas blancas» tienen más derechos que otras.
El supremacismo se está extendiendo por todo el mundo por grupos de extrema derecha que difunden su ideología de la supremacía blanca a través de las plataformas digitales. Donde se aprovechan del incremento de la polarización social, el efecto de la crisis económica, las crisis de los refugiados y los atentados terroristas. Aumentando el discurso de odio.
Un supremacismo blanco compuesto por nazis y extrema derecha, que además del odio a las personas de color, manifiestan rechazo a musulmanes, feministas o inmigrantes. Que consideran que la raza está relacionada con la jerarquía social.
Cuando lo cierto, todo lo contrario, es que existe una perspectiva de enriquecimiento, porque los migrantes, las mujeres o la diversidad sexual contribuyen a la cultura. Hay que apostar por la inclusión, por estar convencidos de que no vienen a quitar el lugar a nadie. Desterrar el miedo y el desconocimiento del otro. Porque lo que producen los discursos de odio es querer exterminar a quien es diferente. No existe la inferioridad por cuestión racial o de género. Simplemente es racismo y nazismo.
Se aprovechan de la libertad de expresión. De que las ideas son libres y no deben ser perseguidas, aunque sean extremas. En su derecho a manifestar su oposición, contra las políticas de inmigración. Y, donde participan en movimientos, partidos e instituciones democráticas para imponer su ideología. Nosotros hemos de plantar cara al supremacismo, el racismo y la xenofobia con nuestro voto y nuestra actitud. No podemos tolerar una sociedad en la que el odio se anteponga a los principios éticos, morales y solidarios de la sociedad que hemos construido.
El supremacismo, está ligado a las extremas derechas, solo busca minimizar o contener los logros sociales que han democratizado nuestra sociedad. En pensar que ellos tienen una posición preferente y privilegiada por su lugar de nacimiento, por el color de su piel y por los valores que representan. Hay que plantar cara…
