La elusión fiscal es cualquier acción, realizada por vías legales, que persigue evitar o minimizar el pago de impuestos. Constituye una forma de planificación fiscal agresiva, en la que el interesado aprovecha lagunas jurídicas para obtener ventajas no previstas por la normativa tributaria.
La riqueza no gravada se refiere a los activos, patrimonios o capitales que no han sido sometidos al pago de impuestos o tributos nacionales. Cuando yo estoy escribiendo este post, cuando se hace una compra física u online, cuando hacemos un comentario o una foto en redes sociales. Cuando consumimos en definitiva, estamos aumentando la riqueza de unas empresas y multimillonarios, que la utilizan para ocultarla en paraísos fiscales. Un dinero que se escapa de los gobiernos, sin pagar impuestos. Donde los que más pueden no financian los bienes y servicios públicos de la sociedad que les enriquece. Que estas empresas y multimillonarios utilicen estas jurisdicciones extraterritoriales o offshore los culpables son los gobiernos y nosotros como consumidores que caemos en la trampa del consumismo, haciendo cada vez más ricos a los supermillonarios. Los defensores del neoliberalismo a ultranza señalan que no existen ni la fuga de capitales, ni los paraísos fiscales, porque…
La elusión fiscal es una práctica legal, o por lo menos no es ilegal, utilizando mecanismos legales para pagar menos impuestos. Las empresas multinacionales, los millonarios, los famosos recurren a estas prácticas sin incumplir ninguna norma. La cuestión principal es donde está el límite entre la legalidad y la ética, la responsabilidad de las empresas y de los ciudadanos ante la sociedad es pagar los impuestos que le pertenecen, porque la sociedad gracias a los impuestos, a través del gobierno, tiene la obligación de proporcionar un entorno favorable para todos. ¿Por qué debemos pagar impuestos? Porque los ciudadanos adquirimos la obligación con el Estado de contribuir en el gasto público a través del pago de impuestos, destinado al bienestar social: infraestructuras, salud, educación, dependencia, pensiones... La sociedad parece que perdona e incluso lo considera un triunfo, el comportamiento de deportistas, artistas y famosos en general, que para conseguir sus objetivos de pagar…