«Doctrina del chivatazo» en la justicia.
El chivatazo, deriva de "chivar", es decir, delatar o informar. Ha existido siempre como forma de filtración para frustrar una acción policial o judicial. Pero, cuando la "doctrina del chivatazo" se convierte en una forma de premio para el delator. Las manifestaciones y pruebas de cargo a la justicia de un presunto delincuente, deberían tener ciertos límites. Y, nunca olvidando el derecho a la presunción de inocencia del investigado. Ya que su uso tiene muchos peligros. Porque la presentación de pruebas de cargo, no debería de hacer olvidar nunca su relación con el delito. Porque siempre es importante para la Justicia, que existan personas que ayuden en la obtención de pruebas, facilitando la investigación y permitan la persecución de delitos de especial gravedad. Y, que consecuentemente sean "premiados" con una rebaja de la pena. Pero, no con el premio del beneficio económico. Tal como sucedió en el trato recibido por Víctor Aldama…
