El método D‘Hondt es el sistema que se utiliza para repartir los escaños o concejales entre las candidaturas de forma proporcional al número de votos obtenidos.
Ahora, que las izquierdas alternativas han demostrado su incapacidad para llegar a un acuerdo. Nos toca a la ciudadanía resignarnos a la previsible victoria de las derechas o detener el fascismo con nuestro voto. Tenemos la opción de votar al PSOE y a Pedro Sánchez o votar a cualquier candidatura a la izquierda del PSOE. Por supuesto también se puede votar a las derechas e incluso abstenerte y no votar. La democracia es ante todo elegir entre alternativas políticas. Y, por supuesto también está el derecho a disentir y expresar el rechazo a un sistema político que no satisface a muchas personas. El voto más útil es el voto para el partido que mejor representa nuestros ideales. Aunque siempre ha calado la idea de que el voto útil es cuando se intenta atraer el voto de un partido próximo, ideológicamente, que tiene más posibilidades de conseguir escaños. Es decir, recibir votos de partidos…
El principio general de una persona, un voto; de que todos los votos valgan lo mismo, debería ser el sistema electoral adecuado. Todos deberíamos ser iguales a la hora de elegir ante las urnas. Un parlamento elegido con el voto directamente proporcional de los electores sería fielmente representativo de la realidad política del país, sería complicado obtener mayorías y todo se basaría en coaliciones. La gobernabilidad dependería de los pactos y el entendimiento entre partidos, no de un sistema electoral basado en fórmulas matemáticas. Hay que cambiar esta Ley Electoral y mejorar la proporcionalidad del sistema. Votar es un proceso aparentemente sencillo, cada ciudadano vota y decide a sus representantes. El sistema actual que rige en España, conocido como sistema D'Hondt, se trata de un un sistema electoral de cálculo proporcional que divide el número de votos emitidos para cada partido entre el número de cargos electos con los que cuenta cada una de…