Violencia policial inadmisible.
La violencia policial durante el franquismo fue sistemática y actuó como el pilar fundamental para reprimir a la oposición política y como control social. Durante la Transición la policía y la Guardia Civil actuaron con extrema dureza para disolver huelgas, protestas vecinales y manifestaciones políticas. Manteniendo tácticas heredadas del franquismo. Durante la democracia la violencia policial ha seguido existiendo en menor medida. Pero, apoyada en la Ley de Seguridad Ciudadana o "Ley Mordaza" que entró en vigor en julio de 2015, penalizando las concentraciones no comunicadas ante instituciones clave. Tipificando como infracción leve la "falta de respeto y consideración" a los agentes policiales. Y, otorgando a la policía la potestad de realizar registros superficiales y corporales. Además, de infracciones desproporcionadas a los manifestantes. A esto hay que sumar que el marco de representación sindical en la policía es retrógrado y demasiado conservador. Y, muchos mandos no tienen claros sus principios democráticos. Los…
