Miguel Ángel Blanco fue asesinado por ETA el 13 de julio de 1997. Tenía 29 años, era concejal del PP del pequeño pueblo de Ermua (Vizcaya). Asesinado tras su chantaje y extorsión fallidos sobre el Gobierno de José María Aznar. Miguel Ángel Blanco es de todos, como los 850 asesinatos y más de 2.600. Porque ETA asesinó a militares, policias, guardia civiles, hombres, mujeres, niñas y niños. ETA asesinó a políticos franquistas, del PP, PSOE, PSC, UCD, AP, UPN y PCE.
ETA, Euskadi Ta Askatasuna (País Vasco y libertad), fue una banda terrorista que querían una Euskadi independiente. Los miembros de ETA creyeron que el fin justificaba los medios y optaron por emplear las armas para alcanzar sus objetivos. Con asesinatos, heridos y secuestros. Luchando al principio contra el franquismo, después contra la Transición y finalmente contra la democracia. A ETA no le preocupó los cambios políticos, ellos siguieron asesinando.
Una parte de la sociedad vasca siempre respaldó a ETA durante muchos años, sino hubiera sido imposible que hubieran resistido 59 años, desde 1959 hasta que puso fin definitivo a su actividad armada y su disolución. Incluso se puede afirmar que la ETA antifranquista, tuvo tres momentos en que gozó de simpatías por una parte de la sociedad española. El asesinato de Txabi en 1968, el Proceso de Burgos en 1970 y el asesinato de Carrero Blanco en 1973.
Pero, el asesinato de Miguel Ángel Blanco con el «espíritu de Ermua» significó el punto de inflexión, para que cambiara la opinión pública sobre ETA. Ya nos le quedaba ninguna reputación y la sociedad española estaba harta. Gracias al conjunto de toda la sociedad y a todos los servidores públicos se ganó a ETA. Con el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la presión judicial y los medios de comunicación. El 3 de mayo de 2018, la organización terrorista ETA anunció su disolución total y el desmantelamiento de todas sus estructuras. ETA por lo tanto, no existe. Aunque de ella han derivado diferentes partidos, organizaciones sociales y culturales. Desde un punto de vista democrático y sin el empleo de la vía armada.
España estaba cansada de ETA y entre todos vencimos a ETA. Las víctimas son de todos, no se debe patrimonializar las víctimas, con el uso partidista del dolor ajeno para obtener un rédito político. Eta asesinó a los populares Miguel Ángel Blanco o Gregorio Ordóñez. Pero, también a los socialistas Ernest Lluch o Fernando Múgica. O Tomás Caballero de Unión del Pueblo Navarro, y así una larga lista de nombres, hasta 59 políticos, que no se deberían de utilizar su recuerdo de una manera partidista.
Y, desde luego resulta vomitivo utilizar ETA en la actualidad para atacar al Gobierno de España. Recordando las fuerzas que apoyaron y que en su día invistieron a Pedro Sánchez. En el homenaje en Madrid de este lunes, Marimar Blanco, hermana de Miguel Ángel Blanco, dijo que ETA ha sido derrotada “pero no su proyecto político”. “La mano que cometía los atentados es la que ahora firma los acuerdos con este Gobierno”. Esto se ha convertido en la obsesión de la derecha.
EH Bildu es legal y actúa dentro de las instituciones democráticas, aunque siempre le ha faltado una condena explícita y moral del terrorismo de ETA. No podemos buscar siempre la controversia política y social para hacer daño y sacar rédito político. Utilizar el terrorismo, a sus víctimas o su entorno político de forma manipuladora y populista para obtener rédito político, solo pretende polarizar a la sociedad. Repito: ETA no existe. Por la voluntad de la sociedad española. Y, las víctimas de ETA son de todos, también Miguel Ángel Blanco.
