Al principio solo PP y Vox coincidían en que la solución de la crisis humanitaria de Ceuta era la devolución de inmigrantes a Marruecos. Ahora, resulta que varios ministros del Gobierno de España, están de acuerdo en dicha medida, incluidos los menores no acompañados.
Lo que parece que ignoran todos es que se debería de cambiar la legislación, porque actualmente se exige un procedimiento individualizado antes de ejecutar cualquier devolución.
Es evidente que es un problema para Ceuta, las personas que accedieron y que no han querido regresar a Marruecos. Que no pueden estar en las calles abandonados, sin unos servicios que les atiendan convenientemente. Y, mucho menos, cuando un porcentaje son menores.
La devolución de inmigrantes colectiva a Marruecos entrados de forma irregular, no es posible. No lo permite la legislación española. La Ley de Extranjería exige un procedimiento individualizado tanto para menores como para adultos.
Donde es necesario un informe sobre sus circunstancias familiares, antes de decidir su retorno. Y, los adultos que soliciten protección su devolución queda paralizada hasta que se resuelva su solicitud.
Los menores devueltos en la crisis migratoria de 2021, que fueron devueltos colectivamente, lo declaró ilegal el Tribunal Supremo, años después. Y, en julio de 2026, la ley no permite el rechazo en caliente a los migrantes que entren a nado. Que se ha querido solucionar con las boyas en el mar, en Ceuta y Melilla.
No se puede solucionar una tragedia humanitaria engañando. Si no se cambia la legislación, el Gobierno de España está obligado a cumplir la ley. Hay que resolver expediente a expediente, procedimiento a procedimiento de expulsión. El Gobierno de España no puede expulsar a los inmigrantes que entraron en Ceuta de manera colectiva.
Porque cualquiera persona puede alegar persecución en sus países de origen. Y, prima su derecho a la no devolución. Donde tienen diferentes casuísticas si son marroquíes, de terceros países o menores.
Las personas que han cruzado a Ceuta no pueden ser devueltos a Marruecos colectivamente porque lo impide la ley. España tiene la obligación legal y humanitaria de atender a los migrantes. Instalando servicios básicos de sombra, aseo, agua, sanidad y comida.
Ceuta no puede convertirse en otro «muelle de la vergüenza» como el de Arguineguín ( Gran Canaria) en 2020. Donde miles de personas migrantes fueron hacinadas en condiciones precarias al aire libre.
Creo que muchas veces, está sociedad se olvida que estamos hablando de personas que no tienen nada, que su único delito es ser pobres o que tienen que huir de sus países. No se puede negar derechos básicos a ninguna persona por su origen o papeles.
