Puedo entender que en un aparcamiento, hotel, restaurante, recinto deportivo o de espectáculos pongan un «cartel de completo». Pero, no puedo entender que un campamento provisional para acoger a personas migrantes tengan el aforo completo. Creo que aún lo entenderán menos las personas que llevan 50 días tirados en una playa o en la calle. Y, por supuesto no creo que lo entiendan tampoco, las vecinas y vecinos de Ceuta.
Poner el cartel de completo, es jugar con los sentimientos y con la necesidad de muchas personas que han tenido que volver a las playas de Benítez y el Trampolín. A primera hora de este viernes ha comenzado el traslado de adultos y menores hacia el campamento temporal habilitado en el Puerto de Poniente. Un emplazamiento que la Audiencia Nacional había paralizado cautelarmente solicitada por el Sindicato Unificado de Policía (SUP) para impedir la puesta en marcha de las instalaciones y que al día siguiente la propia Audiencia Nacional indica que existen «razones de interés general que justifican el otorgamiento de la autorización solicitada».
Un campamento con capacidad para unas 1.700 personas. Cuando ha comenzado el dispositivo policial, la mayoría de personas se han saltado el cordón policial y han comenzado a correr. Ellos eran conscientes de la importancia de llegar primeros. La policía ha conseguido detenerlos y reconducirlos ordenadamente. En el transcurso de varias horas el campamento del Muelle de Poniente estaba lleno. El personal de la Fundación Samu, la entidad líder en España en atención y acogida de menores extranjeros no acompañados, puso el cartel de completo. Teniendo que retornar mayores y menores a la Playa de Benítez.
Está claro que existe el entorpecimiento por parte del Gobierno de Ceuta, del Partido Popular y de Vox. Lo que impide el acogimiento de los menores no acompañados en el resto de las 17 Comunidades Autónomas. Pero, el Gobierno de España, comenzó tarde y mal su ayuda. Si el domingo se desplazaron 864 personas de Loma Colmenar al nuevo centro de acogida de Los Rosales y hoy 1.700 a las instalaciones del Puerto de Poniente. Ha faltado la previsión de que no había plazas suficientes, no se puede hacer la solidaridad con cuenta gotas. Hay que hacer lo cálculos empezando siempre por cantidades superiores, nunca inferiores. No podemos quedarnos cortos en las previsiones, estimaciones o predicciones.
