Cuando se dificulta, obstruye, obstaculiza, retrasa, retarda o atrasa una acción lo llamamos entorpecer. El problema humanitario de Ceuta tiene solución. Y, decir que toda la responsabilidad es del Gobierno de España es faltar a la verdad. Ceuta necesita no tener un problema humanitario, para ello es necesario que las personas que están en las calles no estén. Como no se pueden hacer desaparecer, ni es legal su devolución grupal a Marruecos. Solo hay una solución: el reparto de estas personas entre las diferentes Comunidades Autónomas. Para después proceder a su devolución individual, si la resolución administrativa deniega su solicitud de asilo, por falta de los requisitos necesarios.
Entorpecer es que las 11 comunidades gobernadas por el PP, hayan vetado el reparto de menores migrantes no acompañados desde Ceuta. Cuando un territorio supera por tres veces su capacidad ordinaria de acogida. Se pone en marcha un protocolo obligatorio de reubicación hacia el resto del territorio nacional. Una solidaridad interterritorial vinculante entre regiones, que es una obligación legal. Que no quieren cumplir.
Durante la crisis migratoria de mayo de 2021 en Ceuta, hubo colaboración por parte del Gobierno de Ceuta. Facilitando la cesión de espacios públicos e instalaciones para evitar que los migrantes se quedaran en la calle. Ha pasado mes y medio y continúa habiendo personas en las calles sin cobijo y sin los servicios imprescindibles. Sin tener a las personas controladas es imposible que el Ministerio del Interior y la Delegación de Gobierno puedan hacer las labores de filiación. No facilitar espacios para reagrupar a las personas que están en las playas o en las calles, es también entorpecer. Porque la realidad de Ceuta es que en menos de 20 kilómetros de superficie, hay que buscar espacios que no molesten a los vecinos y que no afecten a la seguridad. Lo cual es complicado.
Cuando aún no se sabe las personas que hay en la ciudad, ni de adultos ni de menores migrantes, el domingo la policía trasladó a 864 personas de Loma Colmenar al nuevo centro de acogida de Los Rosales, después de mes y medio. Ahora, estaba previsto que las personas que están en la playa de El Trampolín pudieran ser acogidos en las carpas provisionales del Puerto de manera inminente. Con la oposición del Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Ceuta y con denuncias del Sindicato Unificado de Policía por la utilización del puerto. Ahora, la Audiencia Nacional ha paralizado cautelarmente este emplazamiento. Una decisión que ayuda a entorpecer un alojamiento que iba a permitir alojar en total a 1.700 personas.
Si nadie quiere colaborar, nadie hace nada para ayudar y todos intentan entorpecer la solidaridad con Ceuta, es con el fín de que sucumba el Gobierno de España encabezado con Pedro Sánchez. Está claro que están utilizando a Ceuta, no para dar respuesta a los problemas y manifestarse por la solidaridad, sino con un objetivo totalmente electoralista. Porque es imposible solucionar la crisis humanitaria que tiene Ceuta sin repartir el problema entre las 17 autonomías. No es un problema de tener más efectivos de Fuerzas de Seguridad del Estado, de Defensa, de justicia, servicios sociales o aportaciones económicas, porque el problema seguirá sin solucionarse.
A lo mejor como ha dicho el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, «Ceuta será el epitafio político de Pedro Sánchez». Pero, algún día Ceuta y España entera se dará cuenta de la utilización del Partido Popular y Vox, en aumentar las tensiones con el único fín de llegar a la Moncloa. Y, rechazar el reparto como muestra de solidaridad. Una dinámica en la que se ha prestado el presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Vivas, no pensando en su ciudadanía sino en los objetivos de su partido. Y, aceptar el reparto de migrantes solidario como única solución hasta que se resuelva toda la cuestión administrativa que permita clarificar las posibles devoluciones. Todo esto se llama entorpecer la solidaridad con Ceuta para joder a Pedro Sánchez.
