El envilecimiento político y la paja en el ojo ajeno.
La política se ha convertido en un espacio en el que cada partido político oculta sus errores pregonando los del oponente. Donde el envilecimiento político lo podemos resumir en el refrán de "ver la paja en el ojo ajeno y no en la viga del nuestro". Y, hoy en el debate sobre la corrupción en el Congreso de los Diputados, lo hemos comprobado de nuevo. Porque quizás ninguna democracia garantiza la honradez en la gestión pública, pero si puede dotarse de instrumentos eficaces de control y rendición de cuentas, que no han sido capaces de implementar. Cuando se escucha a nuestros políticos, se nota tal grado de envilecimiento político que es muy peligroso. En el que colaboran los medios de comunicación y las redes sociales. Con crispación, polarización, corrupción y supuesto lawfare. Un efecto contagio, en el que si no somos capaces de comenzar un profundo proceso de regeneración, les estamos haciendo…
