Confianza rota.
La confianza es muy frágil. Cuando se rompe un jarrón de porcelana, de cristal o un simple plato, las piezas pueden volver a unirse. Pero, nunca las piezas encajaran igual. Ni será lo mismo. La confianza rota destruye la seguridad, genera dudas y nos cuesta recuperarla. La confianza tiene que ver mucho con no engañar, con lo que se dice y se hace, con cumplir lo que se promete. Da igual sea un relación amistosa, afectiva, económica o política, queremos sinceridad, no sentirnos engañados. El engaño, la falta de confianza y de respeto dañan nuestra confianza. Todos necesitamos confiar en alguien y que confíen en nosotros. Exigimos confianza en nuestras relaciones, en las actividades que realizamos, en todas las compras, en las inversiones. Y, también cuando depositamos nuestro voto es una cuestión de confianza en un partido político que traduzca sus intereses en políticas públicas para el bien común. Uno de los…
