La espectacularidad y performance de la Iglesia.
La apología de la espectacularidad siempre ha sido una constante de la Iglesia, que siempre ha buscado la grandiosidad con sus catedrales e iglesias. Erigidas y concebidas a lo largo de los siglos para reflejar la grandeza divina. La Iglesia ha sido el mayor mecenas y productor de arte en la historia de la humanidad. Donde la Iglesia apostó por la suntuosidad, que está en consonancia desde el diseño del lugar de culto, su liturgia, su iconografía, su jerarquía y sus fiestas. La Iglesia apuesta por un performance que es arte en vivo, es transformar lo cotidiano en una experiencia artística. Donde los sacerdotes presentan una idea y hacen partícipes a los fieles de ella. Un rito que lo convierten en un espectáculo, que no está basado en la improvisación, sino en la perfección de repetir siempre lo mismo. Donde lo importante es la interrelación con los seguidores y fieles. Su actuación…
