Dependencia del consumo de alguna sustancia o de la práctica de una actividad.
La adicción permitida a las redes sociales es un tema de controversia, que afecta a la salud mental de todos y especialmente en los menores. A mediados del mes de agosto en Estados Unidos, ha comenzado un juicio contra Meta, la matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp. Por vulnerar leyes de protección al consumidor y la privacidad infantil. El ser humano siempre ha consumido sustancias para alterar y estimular su sistema nervioso central. Como el alcohol, el tabaco, el cannabis, la cocaína y los opiáceos. Siempre buscados con fines como el simple placer, para huir de la realidad, para hacer frente a los problemas o por la incapacidad para ello. Ahora, tenemos las redes sociales. La adicción a las redes se ha convertido en un fenómeno compulsivo e incontrolable que se ha convertido en una herramienta fundamental para la comunicación y el intercambio de información. Que afecta desde mayores a menores en…
Tener una persona una adicción, no es solo buscar el alivio y/o el placer por consumir alcohol, tabaco, drogas u otras substancias. Puede existir no solo por la adicción a una sustancia sino también por una adicción a una actividad y conducta, desde la adicción al teléfono, a las redes sociales, videojuegos, Internet o la moda de las series de televisión. Su hábito compulsivo que quizás nadie se cuestiona, interfiere en la salud y en la vida cotidiana de las personas que las padecen y de quienes les rodean. Son esas adicciones que sufrimos gracias al consumismo y las nuevas tecnologías, que estamos sobreexpuestos a su utilización y a su interactividad. Es una adicción que salpica desde los adolescentes a las personas más mayores, buscando placer al principio y a fuerza de su conducta repetitiva, crea dependencia y poco a poco les aísla de la realidad, les evade y les muestra una…
Se acabó Juego de Tronos, probablemente la serie de ficción más importante, por lo menos hasta ahora. Hoy millones de personas en todo el mundo, han estado delante de un televisor, tableta o móvil viendo el último capítulo que muchos han intentado paralelar a situaciones políticas reales y que todos tenían, en su mente, un final diferente. El desarrollo de nuestra capacidad creativa e imaginativa nos hace muchas veces no distinguir lo imaginario de lo real, es la causa por la que sucesos de ficción los creemos reales, buscando similitud con la realidad y omitiendo que son simplemente falsos, sin ninguna validez en términos de verdad o autenticidad. Pero, que crean adicción a millones de personas y convierten una serie en algo más que pura ficción. La ficción convierte lo irreal en fantástico, lo inverosímil en posible; la mentira sobrepasa a la verdad, se juega con excitar la curiosidad, en este caso…