Vox defiende la caza como una actividad esencial para la economía rural y la gestión de los espacios naturales. Defiende también a los cazadores frente a imposiciones ideológicas. Ahora, el diputado de Vox José María Figaredo ha reiterado este jueves durante una entrevista en el programa En boca de todos, de Cuatro, su defensa del uso de los términos « cazar» y « pescar» para referirse a los migrantes que permanecen en Ceuta.
Días antes ya afirmó que eran «invasores» y que había que «cazarlos y devolverlos a todos a Marruecos», tras la entrada masiva registrada la pasada semana en Ceuta. Según Figaredo se podían emplear otros verbos como «identificarlos», «detenerlos» o «localizarlos». Pero, reitera el uso de los términos «cazar» y «pescar» para referirse a los migrantes. «Por supuesto, uno a uno. Hay que ir cazándolos uno a uno. Hay que ir pescando uno a uno»
Cuando un diputado del Congreso utiliza los verbos «cazar» y «pescar» para referirse a seres humanos, no está haciendo política migratoria: está deshumanizando a personas. Convirtiendo a personas y muchas de ellas menores, en presas de una cacería. La extrema derecha no se conforma con los pactos de la vergüenza con el Partido Popular a nivel autonómico. Con la «prioridad nacional», a favor del reparto de menores migrantes y la devolución de todos los inmigrantes ilegales.
A la extrema derecha le importa más los discursos racistas y xenófobos como forma de conseguir votos. Y, emplearlos como objeto de disputa política, en lugar de sujetos de protección y motivo de dignidad. Un representante público no puede utilizar el lenguaje de caza con seres humanos. Vox ha traspasado todas las líneas rojas posibles en política, en el insulto sistemático al presidente y a todo su Gobierno. Vox se opone radicalmente al reparto y acogida de menores extranjeros no acompañados y presionan al Partido Popular para cumplir acuerdos autonómicos.
Los componentes ideológicos de Vox son el nacionalismo, su énfasis en el rechazo al feminismo, al matrimonio entre personas del mismo sexo y al aborto. El nativismo, con su idea de primero los nativos, considerando una amenaza a la inmigración, especialmente la islámica, y defendiendo el cierre de fronteras. Y, el autoritarismo que refleja el uso intensivo de un lenguaje bélico y un discurso de odio que cala en la sociedad.
Vox con este pretendido «safari de personas» es un paso más de la radicalización de un contenido que se ha alimentado desde hace tiempo en lo que se refiere a Catalunya. que les ha reportado réditos electorales. Y, ahora con el tema de la inmigración. Arrastrando al Partido Popular a seguir sus preceptos, que son incompatibles con cualquier concepción de la democracia. La derecha no se ha comportado responsablemente. No ha querido practicar una política de «cordón sanitario» y se han posicionado del lado del discurso del odio.
En septiembre de 2017, se puso de moda la expresión «a por ellos«, cuando algunos ciudadanos despedían con aplausos y cánticos a agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil enviados a Catalunya ante el referéndum ilegal del 1-O de 2017. Ahora, el odio es contra los inmigrantes, para «cazar» y «pescar» uno a uno y expulsarlos a Marruecos. Odio y más odio. Y, lo más triste es que cada vez tienen más seguidores y votos.
