El irredentismo, es un nacionalismo que trasciende las fronteras políticas, que busca la unificación de un pueblo percibido como dividido, es una reivindicación de un territorio considerado propio. Es la aspiración de Marruecos de anexionarse territorios considerados «irredentos» como Ceuta, Melilla e incluso Canarias. Como, también el Sáhara Occidental, la totalidad de Mauritania, las zonas occidentales de Argelia y el norte Malí. Por considerarlos como territorios propios, porque consideran que comparten lazos étnicos, culturales, históricos o lingüísticos. Aunque, ahora estén bajo la soberanía de otro Estado. Es lo que ellos llaman el Gran Marruecos.
El Reino de Marruecos considera que, dada la ubicación geográfica de determinados enclaves o aledaños a sus fronteras deben integrarse en ese Gran Marruecos. España y Marruecos tienen unas relaciones cordiales, con intereses económicos y humanos, con una comunidad de nacionales marroquíes residentes legalmente en España. Aparte, de una estrecha cooperación en materia contra el terrorismo, el crimen organizado y el control de la inmigración irregular. Donde quizás está descartado un conflicto armado, por la superioridad militar de España, el apoyo de la Unión Europea y su pertenencia a la OTAN. Pero, Marrueco utiliza métodos de guerra híbrida, donde su población es un instrumento para intentar conseguir sus propósitos.
El concepto Gran Marruecos comenzó en los años 40, creado por el partido Istiqlal (Partido nacionalista marroquí) como forma de protesta frente al dominio colonial de Francia y España en el Protectorado de Marruecos. Tras la independencia en 1956, se continúo con la idea expansionista, recuperando territorio como Tarfaya en 1958, Tánger en 1960 y Sidi Ifni en 1969. En octubre de 1963, Hassan II, padre del actual monarca, comenzó la Guerra de las Arenas, para intentar recuperar el Sáhara argelino. Aunque, no cambió las fronteras, pero siguen las enemistades actualmente. Donde, además siguen los refugiados saharauis en los campamentos de Tinduf desde 1975.
En 1970, la ONu aprobó la resolución 2711, para realizar un referéndum de autodeterminación en el Sáhara Occidental, que era colonia española. En 1973, se formó el movimiento del Frente Polisario para luchar por la independencia. Comenzando una guerra contra España. Aunque España se opuso inicialmente al referéndum, se realizó en 1975. El 6 de noviembre de 1975, comenzó la Marcha Verde, penetrando miles de civiles marroquíes en el Sáhara español, a los que se unió el ejército marroquí.
La ONU dictó una resolución para que Marruecos se retirara inmediatamente, sin embargo contó con el respaldo de Francia y Estados Unidos. Firmando el 14 de noviembre de 1975, el que España cedía la administración del Sáhara a Mauritania y Marruecos. Comenzando una guerra del Frente Polisario contra dichos países. Mauritania renunció al territorio y se lo anexionó Marruecos. El tema del Sáhara aún no está resuelto, pero en diciembre de 2025, España accedió al plan de autonomía marroquí sobre Sáhara Occidental. Un triunfo para el irredentismo marroquí y un paso más para el Gran Marruecos.
Nos acordamos del incidente de la isla Perejil en 2002, cuando un grupo de militares marroquíes ocuparon el peñón español, donde se demostró que las relaciones diplomáticas se podían romper en cualquier momento. De avalanchas de pateras y cayucos con migrantes. La crisis de mayo de 2021, donde la ciudad de Ceuta vivió la peor crisis fronteriza de su historia reciente, con la entrada de un mínimo de 10.000 personas, incluyendo muchos menores no acompañados. Un desbordamiento imprevisto de las fronteras terrestres de la ciudad autónoma de Ceuta, muy similar a la de finales de este mes de julio.
El irredentismo marroquí puede conseguir sus fines, sin ningún tipo de acción de fuerza, simplemente utilizando o permitiendo la entrada de personas por la frontera. Una manera de intentar anexionarse Ceuta y Melilla, intentando desestabilizar la normalidad de la sociedad y del Gobierno español. Cuestión que no es solo culpabilidad del Gobierno actual, porque Marruecos está convencido de que tiene razones históricas, religiosas y políticas para hacer el Gran Marruecos, que se asientan en un trasfondo histórico que lo conecta con Al-Ándalus.
Marruecos no está solo. En 2020, Estados Unidos reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara. Sabemos que Estados Unidos defiende la teoría de que Ceuta y Melilla son territorios ocupados. Porque al final el objetivo de Estados Unidos e Israel es tener a Marruecos como aliado, por sus recursos estratégicos, energéticos y comerciales, especialmente por el control del estrecho de Gibraltar.
En todo este escenario, tanto la derecha como la ultraderecha española aprovechan estas tensiones para alimentar la polarización social, dificultar la convivencia y defender los intereses de Estados Unidos e Israel. Con una coyuntura de tensiones entre el Gobierno de España y los gobiernos de Israel y Estados Unidos. Por la posición en contra de Israel por el genocidio en la Franja de Gaza. Y, por no prestar las bases comunes para la guerra ilegal contra Irán a Estados Unidos. Además, de la negativa a incrementar el gasto en defensa y la campaña de regularización de inmigrantes. Marruecos tiene muy buenos apoyos en su irredentismo. España está sola, aunque se supone que tenemos el apoyo de la Unión Europea y la OTAN.
Quizás nos tendremos que acostumbrar, a ceder o gestionar con Marruecos, las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Como se perdió el Protectorado de Marruecos, Ifni, Guinea Ecuatorial o el Sáhara Occidental. Lo mismo que paso con todas las colonias americanas. Porque las otras opciones son el acuerdo con Marruecos y el respeto de la soberanía española. El respaldo internacional contra Marruecos o la defensa con las armas. Porque Marruecos no cejará en querer anexionarse territorios considerados «irredentos» como Ceuta y Melilla.
