Se ha acabado el segundo debate (decisivo) a cinco, de las elecciones andaluzas. El futuro de Andalucía lo decide tu voto el próximo domingo 17-M. A partir de ahora no importan las encuestas, ni los vencedores del debate, ni las promesas, ni las mentiras, ni las redes sociales.
Es cuestión de tu postura personal ante estás elecciones. Lo primero, es resolver tus dudas de ir a votar. Quizás estés un poco harto de la política y de los políticos. Has llegado a la conclusión de «que todos son igual», » que nadie va a hacer nada por tí». Y, si votas, «tu voto será en blanco o nulo».
También puedes estar tan cabreado, que tu voto progresista, se lo dés a la derecha. Y, si estás «hasta los cojones» puede incluso que votes a la extrema derecha. Como única solución para que cambien las cosas o simplemente como un voto de protesta. Porque lo que te importa no es el futuro de Andalucía, sino tu futuro.
Están los que tienen decidido su voto progresista. Algunos votarán al PSOE, pero otros se escorarán más a la izquierda. Aunque, aún no lo tienen demasiado claro. Ni confían demasiado en que la izquierda pueda cambiar el futuro de Andalucía.
Después vienen, los que son votantes convencidos del PP, que les gusta «Juanma». Que están a favor de la reducción de impuestos a los más ricos. Los que se benefician de las deducciones autonómicas del gimnasio y de sus mascotas. Poseedores de varias propiedades. Usuarios de la sanidad privada. Y, que llevan a sus hijos a la escuela concertada o a la universidad privada.
Y, por fin esos que votan a la extrema derecha, que están convencidos de su «sentido común» y que la solución a todos los problemas de la patria es la «prioridad nacional«. Que no están a favor de las autonomías, ni de la libertad, ni de la democracia, ni de la igualdad. Y, que piensan que el problema del narcotráfico y otros se solucionan con «plomo».
Yo no pretendo convencer a nadie, de qué cambie su voto. Ni les voy a hacer promesas, que yo no puedo cumplir. Ni seré el que les diga que la izquierda lo va a solucionar todo. Pero, lo único que tengo claro es que tiene que mejorar la sanidad, la educación, la vivienda, la dependencia…
Porque aunque todo el mundo no tiene ese problema. Porque en Andalucía hay personas ricas. Que tienen un buen sueldo, propiedades, ocio, vacaciones y que todas sus contingencias las resuelven con dinero y en empresas privadas. Esos son los votantes de la derecha. Y, los partidos de derechas, solo defienden sus intereses.
La derecha no defiende al que no tiene nada. Incluso le recrimina que cobren «paguitas». Es la que no quiere subir el Sueldo Mínimo Interprofesional. La que vota en contra de la congelación de los alquileres y no hace viviendas sociales. La misma derecha que privatiza todo lo público y que quiere destruir el Estado de Bienestar.
Estás elecciones andaluzas van de que las derechas no sigan gobernando. De que las personas que tengan decidido no votar, serán las responsables de que todo siga igual o peor por su culpa.
No puedo dar razones para convencer, porque igual que el voto es individual y privado. También lo es la situación personal, económica, sanitaria, educativa o dependiente de cada uno. Si estás contenta o contento, con tu situación, sigue votando a la derecha.
De no ser así, este domingo 17-M, vota. A quien tú quieras, aunque pienses que «todos son iguales», que no lo son. Tienes cuatro años por delante, para comprobarlo…
