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El cortijo andaluz de Moreno Bonilla.

El cortijo andaluz es un símbolo de identidad y de resiliencia del pueblo andaluz. Era una unidad de producción autosuficiente. Donde convivían familias, trabajadores y animales, realizando actividades agrícolas y ganaderas.

Lo que se vinculó al desarrollo de la agricultura extensiva y la gestión de latifundios en el sur de España. Se convirtió en una forma de feudalismo, donde se identificó la figura del terrateniente con la del «señorito». Que ejercía un control casi absoluto sobre la tierra, la producción y las vidas de los trabajadores jornaleros.

La lucha del pueblo andaluz ha sido la de los jornaleros y jornaleras, que hartos de pasar hambre, se alzaron contra los terratenientes y ocuparon las fincas para trabajarlas. Durante muchos años, la lucha contra la miseria y contra los «señoritos», era un objetivo común.

La realidad andaluza es algo más que el engaño folklorista del andaluz vago, gracioso y divertido. Las andaluzas y andaluces tuvieron que emigrar para poder subsistir. Andalucía seguía siendo una región de pobreza, de paro, de analfabetismo, de falta de industrialización, de abandono escolar…

La dictadura franquista utilizó el cortijo andaluz y otros elementos andaluces, en la que se relacionaba a España con el folklore, las tradiciones religiosas y el  benigno clima de sol y playas de Andalucía. Mientras, el pueblo andaluz se sumía en la miseria y en el atraso, como algo natural.

Cuando llegó la democracia, Andalucía luchó intensamente por su autonomía, alcanzada el 28 de febrero de 1980. Un proceso popular en el que Andalucía se quiso equiparar a las denominadas comunidades históricas. Donde buscaba el autogobierno para mejorar la situación socioeconómica.

Durante 36 años, no hubo más gobierno ni más Andalucía que la del PSOE. Durante esas casi cuatro décadas, se hicieron muchas cosas buenas. Hasta que el amiguismo y el clientelismo acabó por convertir a Andalucía en un cortijo andaluz socialista.

Hasta que Moreno Bonilla del Partido Popular, que no ganó las elecciones. Pero, con los apoyos de Ciudadanos y Vox. llegó a la presidencia de la Junta de Andalucía, en enero de 2019. Y, que revalidó el 19 de junio de 2022,  en las que obtuvo una histórica mayoría absoluta.

La promesa de acabar con el cortijo andaluz socialista, se ha convertido en el cortijo andaluz de Moreno Bonilla. Parece que el cortijo, es un símbolo de identidad y de resiliencia del pueblo andaluz.

El triunfo de la derecha andaluza ha sido capaz de convencer con su falso andalucismo. Con muchas corridas de toros y retransmisiones religiosas en Canal Sur. Una educación concertada y universidad privada, frente al deterioro de la pública. Colapsar la sanidad pública a favor de la privada. Y, bajar impuestos a los más ricos…

Han sido capaces de hacer olvidar, que la derecha solo defiende los intereses de los ricos. A esas andaluzas y andaluces que tienen problemas para llegar a fin de mes, que tienen problemas con el acceso a la vivienda, con la educación de sus hijos, con las listas de espera de sanidad y de la dependencia. Sin embargo, van a votar a Moreno Bonilla.

Es la derecha que reza a tus mismas vírgenes y que lleva pulseritas de la bandera española en la muñeca. Esos no van a defender tus intereses. Son los mismos señoritos cortijeros de siempre, los que hacen de Andalucía su cortijo andaluz, para su provecho.

Hace falta tu voto para que no ganen las derechas. Andalucía sigue siendo un cortijo y Moreno Bonilla es el «señorito«. Andalucía no ha mejorado para una inmensa mayoría. Si no votas o votas a las derechas, serás culpable de que sigamos siendo el cortijo andaluz de siempre.

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