Desestimación, falta de aprecio. Desaire, desdén.
El clasismo es la actitud o tendencia de quien defiende las diferencias de clase y la discriminación por ese motivo. Siempre que se generaliza, se comete el error de equivocarse. A lo mejor, toda la derecha no es clasista y por supuesto seguro que hay afiliados y votantes que no lo son. Pero, existe en ciertos sectores de la derecha unos ciertos prejuicios, estereotipos y un trato diferenciado a clases sociales que consideran inferiores. La izquierda aboga por las libertades individuales y movimientos sociales, como el socialismo, el feminismo, el ecologismo, la comunidad LGBT o el antirracismo. Mientras, la derecha siempre ha apostado por el conservadurismo, el fanatismo religioso y el capitalismo. La derecha, además de clasista, siempre en general, ha tenido miedo al diferente. Generando aparte de clasismo, también racismo. Creándose unos miedos innecesarios y bloqueantes, que les impide concebir a todas las personas como iguales. Racismo y clasismo se unen…
El desprecio de la política española y descrédito de la clase política, no sé, si tiene que ver con que es la única profesión para la que no se necesita una preparación específica. O, que los elegidos por los partidos políticos son colocados en unas listas cerradas, donde los electores votamos a sus partidos políticos. Por lo tanto, no votamos a las personas. No podemos valorarlos por su preparación, capacidad, liderazgo, credibilidad, honradez, compromiso social, transparencia o autocrítica. Conocemos a nuestros políticos en las sesiones del Congreso y Senado, en los mítines políticos, en las comparecencias en los medios, en las redes sociales. Un buen político, es algo más que una persona que cumpla con todo lo prometido, debe ser alguien que tenga empatía, que no trate con desprecio a la sociedad, independientemente si hemos votado o no a sus siglas. Después de más de tres horas y media escuchando y viendo…
Todos los dictadores son líderes autoritarios, que buscan su dominio absoluto del poder, su capacidad para manipular a las masas y el desprecio por la democracia. Suelen exhibir rasgos de personalidad que se alinean con trastornos psicológicos, prometen soluciones rápidas y radicales a los problemas económicos y sociales, aprovechándose de las frustraciones y el descontento de la población. Todos los dictadores no llegan al poder por la fuerza y algunos utilizan la democracia para llegar al poder y destruir la democracia. Donald Trump en el Foro de Davos hablando sobre los dictadores ha dicho: "Es un dictador horrible. Yo soy un dictador. Pero a veces se necesita un dictador". Ya avanzó en su campaña electoral previa a su reelección, ser un dictador “desde el primer día”, pero parece que esta deriva autoritaria sigue en este año de mandato y que puede poner en riesgo la democracia estadounidense, con sus casi 250 años…
La campaña electoral andaluza aún no ha comenzado y la derecha comienza a ponerse faltona, a demostrar su falta de respeto y desprecio por Andalucía. Después de romper Ciudadanos su pacto de estabilidad con el PSOE andaluz, la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, se ha visto obligada a convocar elecciones andaluzas para el próximo 2 de diciembre. La arrogancia de la derecha ha empezado con las declaraciones de la exministra de agricultura Isabel García Tejerina, durante una entrevista hoy en TVE, denunciando la brecha educativa que separa a las comunidades del norte y las del sur: "En Andalucía te dicen que lo que sabe un niño de diez años es lo que sabe un niño de ocho en Castilla y León". Comparar es algo instintivo, los padres lo hacemos bien para motivar o como deseo de lo que sean nuestros hijos, pero las consecuencias de comparar nunca son positivas. Las comparaciones…