El sindicalismo es el sistema de organización obrera por medio de sindicatos. Los sindicatos son unas asociaciones privadas que actúan en nombre de sus afiliados, se financian con sus cuotas, establecen relaciones asociativas entre sus miembros y se rigen por un principio democrático de deliberación y de mayoría. Los afiliados son los trabajadores y trabajadoras que participan en su vida activa y eligen a sus órganos de dirección en las distintas estructuras del mismo, marcando su estrategia.
A lo largo de la historia el sindicalismo ha servido para defender los derechos laborales de las trabajadoras y trabajadores. Siendo los intermediarios entre los trabajadores y los empleadores para asegurar que las condiciones laborales sean justas y equitativas. Los sindicatos han servido para la mejora de las condiciones laborales y para la seguridad laboral de los trabajadores. Defendiendo frente a la discriminación y el acoso en el lugar de trabajo.
Una mujer trabajadora de Xixón en el año 2017 trabajaba en la pastelería La Suiza. Quiso reclamar sus derechos a raíz de una denuncia por impagos y un supuesto acoso laboral por parte del dueño de la pastelería. Que fue archivada por falta de pruebas, a lo que el dueño respondió con una demanda por denuncia falsa, que también fue archivada.
Dicha mujer fue al sindicato CNT a exponer su caso y a asesorarse. El sindicato hizo suyo el conflicto, lo hizo público y entabló reuniones con el jefe, el cual no quiso llegar a ningún acuerdo. Intentando negociar con la empresa para evitar llevar el conflicto a la calle.
El sindicalismo se ampara en los derechos de libertad sindical, libertad de expresión y libertad de manifestación. Esto supuso hacer concentraciones en la puerta de la pastelería, para visibilizar el conflicto y poder así intentar negociar con el dueño de la pastelería La Suiza. Que se negó totalmente a colaborar.
Se producen identificaciones por parte de la policía, detenciones y denuncias de las personas que se manifiestan. Se inicia un proceso judicial, con la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias que condenó a seis afiliadas a CNT Xixón el 24 de junio de 2024, a penas de tres años y medio de prisión por “coacciones graves” y “obstrucción a la justicia” y al pago de una multa.
La decisión judicial, parece que intentaba atacar al sindicalismo activo y contra la mujer trabajadora. CNT basó su estrategia en una campaña de denuncia para reclamar las cantidades de indemnización y la dignidad para la trabajadora vulnerada. A partir de ahí, se desestimó la suspensión de la condena. Con la entrada en prisión el 10 de julio de 2025, en contra de la posición de la defensa y de la Fiscalía.
El sindicalismo y la acción de las afiliadas se interpreta no como un intento de negociación y una forma pacífica frente a un centro de trabajo, sin impedir su funcionamiento, se convierte en obstrucción a la justicia. Y, lo que es una campaña de denuncia se considera coacciones graves, condenando junto a las seis sindicalistas, al propio sindicato CNT.
Estas sindicalistas «6 de La Suiza», vinculadas a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Cinco mujeres y un hombre, fueron criminalizadas por el ejercicio de los derechos fundamentales del sindicalismo. Obteniendo el tercer grado penitenciario el 18 de julio de 2025, teniendo que cumplir una pena individual de tres años y medio de cárcel por coacciones al propietario de la pastelería La Suiza de Xixón (Asturias).
Durante este tiempo de tercer grado penitenciario se estaba solicitando una solución política. Que era el indulto por parte del Gobierno de España.
Mañana supuestamente en el Consejo de Ministros se aprobará dicha medida. Han tenido que esperar nueve meses desde su ingreso en prisión para ser indultados. Su falta fue defender los derechos de una compañera. Una victoria para la libertad sindical, que ha llegado tarde y que será a través de un indulto. Porque hacer sindicalismo no es delito.
