Sembrar odio, es recoger violencia.
Se dice popularmente que: “el que siembra, recoge”. Sembrar odio, es recoger violencia. Si se siembra odio en Ceuta, solo se recogerá más odio y violencia. Ninguna excusa justifica ni el odio, ni la violencia, ni siquiera el hartazgo de la ciudadanía de Ceuta. Cuando se oye en las calles: "Pedro Sánchez, hijo de puta", "invasores", "a por ellos", "la Cruz Roja es una mafia". Se pregunta uno, para qué sembrar odio, quemar y destruir las chabolas de la playa del Trampolín. Cuando todos sabemos que la violencia no soluciona nada y engendra siempre más violencia. Ceuta es una ciudad muy solidaria, una ciudad que vive una situación excepcional, por su ubicación. Durante casi un mes, la población ceutí está conviviendo con miles de personas deambulando por las calles, con una permanente incertidumbre. Donde se han repartido platos calientes, botellas de agua, prendas de vestir, calzado e incluso permitiendo que los recién llegados…
