La noción de exclusión refiere, en general, a una forma de separación, expresada en un sentido negativo, de un conjunto o grupo social respecto de otro. En su par opuesto, la inclusión, se encuentra el sentido positivo, la otra cara de la moneda, siempre desde una perspectiva binaria, y por ende reduccionista.
Estoy harto de esas personas ociosas, con afán de protagonismo que les gusta etiquetar. Dar certificados de filiación o exigir carnés de pureza. Eso se llama racismo, sobran etiquetas, sectarismos y carnets de pureza. No me gusta que se haga con las personas y tampoco con los animales. Cuando algunas personas deciden adquirir un perro o un caballo de raza, exigen el certificado de la raza, un documento esencial que garantiza la autenticidad y calidad del animal. Un certificado que asegura que cumple con los estándares específicos de su raza. Los demás parece que quedan excluidos. Parte de culpa de la utilización del término "pureza" lo tiene la Iglesia, con medios para vencer la impureza. Que concibe la pureza como un estado de gracia que se alcanza a través de los sacramentos. Donde nos dicen lo que hay que hacer, decir, pensar o desear, según manda la ley de Dios. Demasiadas personas…
La expresión más extrema de exclusión social es el sinhogarismo, es decir, no tener un hogar para vivir. Ahora, en tiempos de pandemia, en que todos estamos cansados de no poder movernos con libertad, en que hemos padecido un confinamiento domiciliario, hemos de pensar en todas esas personas invisibles, ,que viven en las calles, que no tienen ni lo más mínimo para subsistir. Donde el Estado de alarma, los cierres perimetrales, el toque de queda, todo perjudica aún más, las pésimas condiciones de vida de todas esas personas que no tienen hogar o que malviven en poblados como la Cañada Real. Donde a tan sólo 20 minutos de la Puerta del Sol en coche, más de 4.000 personas llevan más de cien días con la luz cortada. Basta de imágenes de la nevada en Madrid y un poco de empatía pensando en esas mujeres, hombres, niñas y niños que no tienen un…