España no va tan bien, lo dice año tras año, y ahora en el «IX Informe FOESSA: exclusión y desarrollo social en España» presentado este miércoles por Cáritas Española. En 1997, José María Aznar vendía la idea de que «España va bien» predicando que el país había entrado en una senda de crecimiento imparable. «España va bien» fue el eslogan que utilizó el presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, antes y durante la peor crisis económica que ha conocido nuestro país. Mariano Rajoy en 2013 decía: «No podemos decir que España va bien, pero sí que va mejor«. Y, Pedro Sánchez afirma que “la economía española no es que vaya bien, es que va como una moto”.
Cuando se habla de economía se habla de cifras macroeconómicas, pero en esta «aparente bonanza» existe una de las tasas de desigualdad más altas de Europa, donde 4,3 millones de personas en España están en situación de exclusión y pobreza, donde un tercio son menores de edad. A lo que añadimos que buena parte de los 2,5 millones de jóvenes están sumidos en una precariedad estructural generada por empleos temporales y salarios bajos. Pedro Sánchez afirma que «tenemos unos niveles de pobreza inferiores a los que teníamos antes de la crisis financiera del 2008«. Afirmación que desmiente el informe Foessa 2025 de Cáritas.
Cáritas es una ONG de la Iglesia Católica, que a través de la comunidad cristiana, ayuda a las personas más excluidas en España. El informe de Cáritas/Foessa 2025, no habla de la mejor economía del mundo, ni que tenemos más empleo que nunca, ni que reducimos nuestro déficit público. Nos habla el informe de que se contrae la clase media. Que el 47,5% de la población activa sufren precariedad laboral, que se ha convertido en la nueva normalidad. Nuestra juventud accede a su primer empleo en peores condiciones y con salarios entre un 15% y un 30% inferiores a las generaciones anteriores.
La vivienda y la precariedad laboral son “el epicentro de la desigualdad” según el Informe Foessa 2025. Más de cuatro millones de españoles viven con menos de 644 euros al mes. La dificultad de conseguir el derecho a la vivienda. Existe deterioro de la salud, debido a la malnutrición. El 45% de la población que vive en régimen de alquiler se encuentra en riesgo de pobreza y exclusión social. El informe alerta del aumento del aislamiento entre personas en exclusión severa, y que la exclusión penaliza a los hogares encabezados por mujeres. El informe desmiente dos mitos: la pobreza no la causan los migrantes ni se están aprovechando de los recursos públicos.
Y, así muchos datos más, que nos hace cuestionar si España va bien o no va tan bien. Datos que nos debería hacer reflexionar a la sociedad y a nuestros gobernantes, porque quizás esta es una de las explicaciones de la subida de las ideologías populistas de extrema derecha. Todas esas personas que no constatan que «la economía va como una moto«. Que se sienten abandonados por el estado de bienestar; que aunque trabajen no les llega el sueldo a final de mes; la certeza de que las generaciones jóvenes vivirán peor que sus padres; la dificultad de tener acceso a una vivienda… Esta parte de la sociedad, no está de acuerdo en que «España va bien» y lo peor es que se les quiere invisibilizar. Solo la extrema derecha está sembrando y recogiendo votos en este «proceso inédito de fragmentación social» en España.
