Por una vivienda digna, asequible y accesible para todas las personas.
El llenar las calles de toda España por la reivindicación de una vivienda digna, asequible y accesible para todas las personas, no es comunismo. Es una exigencia concreta de quienes sufren este grave problema. Y, un derecho de todos. La vivienda es un derecho básico sin el cual tenemos vedados otros derechos. Pretender acabar con el negocio de la vivienda, la especulación de empresas y particulares, tampoco es comunismo. Denunciar que existe un desajuste entre los salarios y los altos precios del mercado inmobiliario, tampoco lo es. Que los precios de alquiler y de compra no permite el acceso a colectivos como personas trabajadoras con ingresos medios y bajos, jóvenes o familias monoparentales, es una realidad. Eso, no es un bulo. Estamos en una crisis habitacional que llega a amplias capas de la población. Es prácticamente imposible encontrar una vivienda con el 30% de nuestros ingresos mensuales netos, sea pagando un alquiler…
