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El dilema de Rufián y de Podemos.

Que s’ha de fer? (¿Qué se ha de hacer?) era el lema de la reunión del jueves en Barcelona, entre Irene Montero y Gabriel Rufián sobre la unidad de la izquierda, coordinado por Xavier Domènech, excoordinador Catalunya en Comú. El dilema de Rufián y de Podemos, para explorar un frente de izquierdas, ante el ascenso de la ultraderecha. Está a la espera de que tomen su decisión.

Todo comenzó con la iniciativa del dirigente de Más Madrid, Emilio Delgado y Gabriel Rufián en un acto el 18 de febrero de 2026, en Madrid. Que tuvo su primer resultado, en la integración de Podemos en Por Andalucía, con IU, Sumar Iniciativa del Pueblo Andaluz, Alternativa Republicana y Partido Verde Andaluz. Para presentarse como partido único en las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo. Y, ahora siguen buscando una posible unión de la izquierda en las próximas elecciones generales.

Rufián ha hecho una apelación a la reconstrucción de un proyecto común de izquierdas, donde se evidencian todos los egoísmos y personalismos de las izquierdas. En la que tanto Rufián como Montero, coincidieron en una idea central: la izquierda no puede limitarse a resistir. Una izquierda que no es capaz de traducir sus propuestas en apoyo ciudadano.

El dilema de Rufián es su papel en este frente de izquierdas y su pertenencia a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). Un partido catalán de ideología independentista, progresista y socialdemócrata. Desde 2019, es portavoz de ERC en el Congreso de los Diputados, donde se ha convertido en el azote a la derecha nacional y catalana, pero como representante de un partido soberanista.

Rufián quiere ser el catalizador para conseguir una confluencia de izquierdas para obtener mejores resultados electorales, pero la dirección de ERC antepone sus siglas y su carácter independentista a una posible unión con otros partidos de izquierdas nacionales. La posibilidad de un frente común de izquierdas en Catalunya con los Comuns y Podemos no está bien vista por la dirección de ERC.

La propuesta de Rufián es un desafío a su partido, donde sigue desautorizado sistemáticamente, donde no se acepta la posibilidad de un frente de izquierdas. Aunque, encuentra apoyos en Joan Tardà, su predecesor en el Congreso de los Diputados como portavoz de ERC, de lograr la unidad de la izquierda.

El dilema de Rufián, es si todo esto, puede llegar a una posible posible ruptura o expulsión de ERC. Y, a tener que presentarse como candidato de Podemos en Catalunya. Lo cual podría representar una losa, de cara al electorado más soberanista y calificarlo como otras veces de «botifler«, término despectivo en catalán para denominarlo traidor. Donde los sectores independentistas catalanes críticos con su línea de un frente de izquierdas nacional, nunca se lo perdonarían.

Después está la posición de Podemos, que ahora ha accedido a regañadientes a integrarse en Por Andalucía. Y, que busca una salida con Rufián, para no compartir lista con el resto de partidos. Irene Montero ha expresado abiertamente su deseo de «hacer equipo» con Gabriel Rufián. El dilema de Rufián y de Podemos deben dilucidarlo lo antes posible, después será el electorado el que decida con su voto.

La izquierda, aún a pesar, de ser espoleada por los intentos de Rufián de formar un frente de izquierdas, sigue dividida, con las mismas ideas y sin referentes. ? Qué se ha de hacer ? Dejar de hablar y hacer algo. El tiempo se acaba y después ya será tarde.

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