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El clasismo y el racismo de la derecha.

El clasismo es la actitud o tendencia de quien defiende las diferencias de clase y la discriminación por ese motivo. Siempre que se generaliza, se comete el error de equivocarse. A lo mejor, toda la derecha no es clasista y por supuesto seguro que hay afiliados y votantes que no lo son. Pero, existe en ciertos sectores de la derecha unos ciertos prejuicios, estereotipos y un trato diferenciado a clases sociales que consideran  inferiores.

La izquierda aboga por las libertades individuales y movimientos sociales, como el socialismo, el feminismo, el ecologismo, la comunidad LGBT o el antirracismo. Mientras, la derecha siempre ha apostado por el conservadurismo, el fanatismo religioso y el capitalismo.

La derecha, además de clasista, siempre en general, ha tenido miedo al diferente. Generando aparte de clasismo, también racismo. Creándose unos miedos innecesarios y bloqueantes, que les impide concebir a todas las personas como iguales.

Racismo y clasismo se unen en el desprecio hacia el diferente. El racismo lo hace hacia personas de diferentes razas diferentes a la propia, incluso por considerarlos inferiores y subdesarrollados.Y, el clasismo nace de una división social en estratos, pensando en una sociedad medieval con reyes, criados y esclavos.

En un acto de Nuevas Generaciones este domingo en Toledo, el vicesecretario de Educación e Igualdad del PP, Jaime de los Santos, calificaba el decreto anticrisis aprobado en el Consejo extraordinario del pasado viernes como «la madre de todos los disparates» .

Aprovechando para insultar directamente a los ministros de Sumar. «Yolanda Díaz, Urtasun, Sira Rego, Mónica García…Estos personajes que estaban en las plazas aquel 15M, bastante poco aseados» . Añadiendo: «Me refiero a falta de aseo personal e intelectual, pero eso es otra cosa».

Un clasismo trasnochado hacia unas personas que estuvieron en el  15-M. Un movimiento de protesta ciudadana contra la crisis, el bipartidismo y la corrupción. Que durante varias semanas, miles de personas ocuparon plazas, generando un movimiento asambleario, pacífico y transversal. De todo esto, lo único que se le ocurrió a Jaime de los Santos, fue decir de los ahora 5 ministros de Sumar: «casi siempre bastante poco aseados». Matizando, que se estaba refiriendo en su discurso a «falta de aseo personal e intelectual, pero esto es otra cosa«.

Ministros que están ahí con los votos de los ciudadanos, que tienen un currículum educativo brillante no se merecen un juicio tan fatuo y clasista. Cuando un representante de un partido político, juega con la combinación de clasismo, racismo y odio, algo nos debería de preocupar a todos, principalmente los que les votan.

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