Después de la negativa a la subida de las pensiones, por parte de PP, Vox y Junts, hay muchas personas que consideran que los mayores son unos privilegiados por contar con una revalorización de un 2,7 %. conforme al IPC interanual promedio.
Nadie habla de la brecha económica de los jubilados, porque existe un 43% que cobra más que los trabajadores menores de 25 años. Donde los jóvenes tienen salarios más bajos y con menos acceso a la vivienda que las anteriores generaciones.
Es cierto que el sistema actual protege la situación económica de los jubilados y deja a las generaciones más jóvenes en una situación más precaria. Muchos entendidos afirman que hay un desequilibrio entre lo aportado y lo recibido por parte de los pensionistas. Esto comporta que la dependencia económica de los mayores, depende de un menor número de personas trabajando y cotizando.
En España, el principal sostenimiento de los pensionistas es el sistema público, seguido de planes privados y de ahorro individual. Pero, eso no significa que los jubilados estén todos en una situación económica cómoda.
Son muchos mayores los que sus ingresos no les permite hacer frente a sus cargas económicas y que para ellos es muy importante la revalorización de las pensiones. Sin olvidar que los mayores se merecen una vejez digna que les permita afrontar los impactos en su deterioro y su situación de dependencia.
Los mayores no podemos perder la revalorización de nuestras pensiones por un enfrentamiento político, porque algunos consideren que nosotros no tenemos brecha económica o por un sistema de pensiones que tiene que renovarse. Nuestra sociedad está llena de desigualdades económicas y que condicionan la calidad de vida de las personas. La brecha económica existe, con los mayores, con las mujeres y con una inmensa mayoría que no tienen unos salarios suficientes y dignos.
En España, el salario de los directivos de grandes empresas españolas, es de media 111 veces superior al sueldo medio. Una persona que cobre el sueldo intermedio tiene que trabajar más de un siglo para igualar lo que gana un máximo ejecutivo en un solo año. Según indica el informe «Las brechas salariales de las grandes empresas« publicado por Oxfam Intermón en diciembre de 2025, que analiza las 40 mayores compañías del país según sus ingresos. Eso se llama brecha económica.
Según los datos de Oxfam Intermón, la mitad de personas asalariadas en España cobran como máximo una vez y media el salario mínimo y que al 30 % de los españoles sus ingresos no le permiten vivir con dignidad. Las mujeres siguen cobrando menos que los hombres por realizar el mismo trabajo. Eso también es brecha económica.
Se ha negado la revalorización de las pensiones por parte del PP, Vox y Junts. Pero, sin embargo este jueves se ha aplicado por la Mesa del Congreso, el incremento retributivo acordado para los funcionarios y para sus señorías. Un aumento del 2,5% correspondiente a 2025 con carácter retroactivo y por otro, el 1,5% fijado para este año. En conjunto, sus señorías llegarán a percibir un mínimo de 47.137,58 euros netos anuales. También eso se puede considerar brecha económica.
Con misma subida relacionada con el incremento salarial de todos los empleados públicos efectivo desde el 1 de enero de 2026, los presidentes autonómicos subirán sus remuneraciones. Desde los 140.257 euros que percibe Salvador Illa en Cataluña, hasta los aumentos del presidente de la Junta de Andalucía Juanma Moreno, que ha aumentado su sueldo en más de 20.500 euros en apenas tres años, pasando de 71.667 a más de 92.000 euros anuales. Más, brecha económica.
La desigualdad entre los más ricos y los más pobres sigue en aumento en términos de riqueza, pero también de acceso a servicios sociales básicos y de recursos productivos. Desigualdad entre mujeres y hombres, entre grupos étnicos, entre zonas geográficas. Vivimos en una sociedad donde sigue el hambre, las injusticias y la pobreza extrema. Pero, también otra parte de la sociedad que disfruta de mayores privilegios y que cada hay más millonarios.
Parece que esto no va a cambiar, no le interesa cambiar a esta sociedad capitalista y consumista. Donde los mayores no somos los privilegiados de esta sociedad. Y, que por culpa de una votación nos quiten nuestro derecho a una revalorización justa. La clase política se debería plantear políticas para disminuir la brecha económica y proteger siempre a las personas en situación de vulnerabilidad.

