Aragón vota este domingo 8F, a la espera de los porcentajes de abstención y con la convicción casi general de que el bloque de la derecha de PP y VOX alcanzará la mayoría. Una región donde tradicionalmente se ha ido alternando el bipartidismo y donde nunca ha habido mayoría absoluta. Dónde Aragón se convierte en un espejo de la política nacional.
En 2015 se publicó el libro «Aragón es nuestro Ohio», intentando comparar de quien gana las elecciones presidenciales en ese estado norteamericano ocupa la Casa Blanca y por lo tanto, quien gana las elecciones generales en Aragón ocupa La Moncloa. Aunque Aragón yo no creo que sea el espejo exacto de la política nacional, aunque pueda coincidir.
Tradicionalmente en Aragón la correlación ideológica del voto, siempre ha tenido que ver con el tamaño del municipio. Siendo la derechas las que tienen mayor incidencia en los municipios pequeños y rurales, perdiendo esta tendencia a medida que aumenta el tamaño del municipio. Donde tradicionalmente Aragón siempre ha sido bipartidista, sin unidad de la izquierda y con gran facilidad para oscilar su voto.
Lo que preocupa a los aragoneses, como a la mayoría de los españoles, es la sanidad y la vivienda, donde la despoblación y el envejecimiento de la población son dos problemas difíciles de encontrar solución.
Zaragoza es la cuarta ciudad más poblada de España y representa más de la mitad de la población de Aragón. Lo cual significa que hay un Aragón despoblado en Teruel y Huesca. Y, una gran ciudad como Zaragoza, que tienen problemas diferentes.
El PSOE ha llegado a las elecciones con la candidata Pilar Alegría, que ha sido la portavoz del Gobierno hasta hace mes y medio, en un período de supuesta corrupción y dando su aval a la financiación extraordinaria para Catalunya.
El denominado “efecto Alegría” no parece haber conseguido el objetivo marcado desde Ferraz, donde la derecha tiene demasiados argumentos para atacarle.
El PSOE con su estrategia del miedo a la extrema derecha no puede contrarrestar sus argumentos de la España rural, donde está hartos de la agenda «woke» de la izquierda. Donde Vox podría rebasar al PSOE en Teruel y Huesca.
Aragón no es el «el Ohio de España». Es una región despoblada y rural, donde la extrema derecha aprovecha para expandir sus mentiras. Y, un entorno urbano, donde el candidato del PP Jorge Azcón, cuenta con la ventaja de haber sido alcalde de Zaragoza entre 2019 y 2023, y, desde 2023, es el presidente del Gobierno de Aragón. Dos bazas que tienen las derechas frente a Pilar Alegría, que se relaciona con la animadversión hacia Pedro Sánchez.
La pregunta que siempre me hago, es que ante dicho panorama, igual que sucedió en Extremadura, la izquierda no se ha unido. Tres son las opciones de izquierda, junto con el PSOE, que compiten por un voto de izquierdas desencantado. Que la ciudadanía no tiene muy claro las diferencias: Chunta Aragonesista que defiende su independencia con Madrid. IU-Movimiento Sumar y Podemos-Alianza Verde con su irrelevancia política. La izquierda sigue con su incapacidad para entenderse. No son capaces de unirse para tener una izquierda alternativa fuerte y poder aspirar a gobernar.
En una región que siempre ha necesitado recurrir el PSOE al resto de la izquierda para poder gobernar. Presentarse a unas elecciones sin tener posibilidades reales, es reconocer que tampoco las hay a nivel nacional. Las elecciones no son un milagro, son el termómetro de la opinión de la ciudadanía. Y, con estos antecedentes solo puede haber un triunfo de las derechas y una debacle de las izquierdas. ¿ Esto es a lo que aspira la izquierda a nivel nacional ?
El PSOE debe plantearse el por qué sus votantes se quedan en casa o cambian su voto por el PP o Vox. El resto de las izquierdas no pueden seguir dividiéndose para no conseguir nada. Mientras la extrema derecha recoge votos de los supuestos progresistas, que parece han dejado de serlo. Donde la juventud es cada vez más conservadora. Donde la rebeldía, los antisistema e incluso la modernidad vota a la extrema derecha.
Hay poco que pensar, que analizar por parte de las izquierdas: se reacciona, se cambia, se busca la unidad o las derechas tienen su camino expedito para gobernar y hacer lo que quieran. Las izquierdas están perdiendo las ganas de combatir, de luchar por la democracia, la libertad y sus derechos. Después ya será tarde.
