El Gobierno de España ha propuesto ventajas fiscales a los «buenos» caseros. Es decir, ofrecer una bonificación fiscal del 100% sobre los rendimientos del alquiler, a cambio de que no suban los alquileres al renovar contratos de 2026. La medida busca frenar las subidas de alquiler en áreas declaradas como zonas de mercado residencial tensionado, donde se aplican límites.
Es necesario que el Gobierno de España haga algo para legislar sobre los arrendamientos urbanos. El problema de la vivienda requiere soluciones valientes, desde bajar por ley el precio de los alquileres, prohibir la compra a no residentes y prohibir que haya más pisos turísticos. Hay que legislar para que no se especule, para que ganen siempre los mismos. Estamos hablando de vivienda, un derecho constitucional.
No se puede premiar fiscalmente a los «buenos» caseros por no subir los alquileres, hay que premiar a los inquilinos. Un casero puede ser «bueno» pero no es tonto. Porque el alquiler es su negocio. El negocio del rentismo consiste precisamente en expulsar al inquilino actual para poder alquilar de nuevo a otro con un incremento ostensible.
La bonificación del IRPF no va a frenar esta dinámica, porque subiendo los alquileres de los inmuebles de su propiedad, siempre ganarán más dinero que con las ventajas fiscales que ofrece el Gobierno.
A la subida de los precios de los alquileres se ha sumado que para los caseros es también más rentable dar uso a sus inmuebles para alojamiento turístico. Lo que está provocando la expulsión de vecinos de sus barrios y un aumento de la gentrificación. Y, por lo tanto, el incremento de los alquileres.
La ciudadanía no puede asumir el incremento de los alquileres planteado por la propiedad. Y, la imposibilidad de poder acceder a una vivienda en propiedad, principalmente a los más jóvenes. No cumpliendo esa premisa del derecho constitucional a la vivienda y a un alquiler justo.
Son muchas y muchos los que están hartos de escuchar la frase «España va como un cohete» del presidente Pedro Sánchez, para destacar el fuerte crecimiento económico de España, superior a la media de la eurozona, con cifras récord de empleo y crecimiento del PIB.
Mientras tanto en España hay miles de personas jóvenes que les imposible acceder a una vivienda en propiedad o que se quedan desahuciados cuando finalizan sus contratos y no pueden asumir el incremento planteado por el casero. Estás personas no se creen que «España va bien» y son los que confían en la extrema derecha para solucionarlo. Una razón para que esté Gobierno, haga algo para solucionar el problema de la vivienda.
