En el voto no hay marcha atrás.
La democracia es el único sistema en el que te puedes equivocar varias veces. Hablar de votar bien o de votar mal, es injusto. Para unos votar bien es votar al PP y para otros votar mal es hacerlo al PSOE. Para otros votar bien es hacerlo a favor de la ultraderecha y votar mal es hacerlo a la izquierda alternativa. Sería como decir que el que vota al que gana hace lo correcto y el que vota al que pierde se ha equivocado. No podemos pensar que solo unos hacen las cosas bien y los otros se equivocan. Engañarnos de que en la democracia no es necesaria la alternancia y el cambio. No podemos culpar a la gente de su voto, ni afirmar que se equivocan. Porque en el voto no hay marcha atrás, no hay arrepentimiento posible, la decisión ya está tomada. Por eso merece la pena valorar y meditar…
