La incertidumbre es algo inherente a los análisis económicos. La guerra ilegal contra Irán, tiene muchos riesgos económicos derivados para Estados Unidos y para el resto del mundo. Europa tiene mucho que perder con el aumento del precio del petróleo, que puede llevarla a una recesión económica. Sin contar, con la posibilidad de la llegada de refugiados de la zona en conflicto, el tener que participar en dicha guerra ilegal, el aumento de gasto militar o las ayudas económicas a sus ciudadanos.
En España, estamos esperando dichas ayudas en el Consejo de Ministros extraordinario de mañana viernes. Mientras Trump pide al Congreso 200.000 millones de dólares para la guerra de Irán, porque «matar a los tipos malos cuesta dinero». La economía está experimentando en la actualidad una fuerte caída en los mercados, la subida del petróleo, del gas, la electricidad. Y, todo en general.
Después de la crisis económica resultante de la Covid-19 y de la guerra de Ucrania, nos enfrentamos al comienzo de una guerra en Irán, con repercusión en todo Oriente Medio y con el interés por parte de Israel, de cambiar la situación geopolítica de la zona. Donde Trump se ha dejado convencer por Netanyahu. Que nos puede llevar a contraerse la economía más de seis y entrar en una recesión económica muy preocupante.
En una recesión económica, todos los sectores productivos son afectados: empresas, trabajadores, consumidores y clientes. Pero, es más preocupante cuanto menor sea la renta. Todos sabemos lo que puede significar la crisis: subida de precios y de la inflación, aumento del desempleo, restricción del crédito, reducción de la producción y de la inversión, vulnerabilidad del comercio y quiebra de negocios. Impago de alquileres y de hipotecas, lo que implica más desahucios. Por eso, la importancia de que el Gobierno, piense en la vivienda.

