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La «no política», es el triunfo de la antipolítica.

La «no política» es el desinterés por lo político, la falta de confianza en los políticos y en las instituciones políticas. Es cualquier expresión política en que se pretenda descalificar al adversario.  La «no política» es la tendencia al descontento con la política y con la democracia. Es sinónimo de antidemocracia. La antipolítica se asocia a la derecha y a la extrema derecha, sacando partido del descontento, buscando una actitud refractaria a la política tradicional. Incluso se está convirtiendo en otra forma de hacer política. Una manera de desgastar a los gobiernos progresistas.

La antipolítica es la decisión de Junts de vetar todas las leyes, de bloquear la legislatura del Gobierno de coalición en España. La antipolítica es la actitud del PP y de Vox, buscando el antagonismo extremo, incompatibles con el pluralismo, provocando el menoscabo a las instituciones y deteriorando la convivencia, convirtiendo a sus adversarios en enemigos a destruir. Es la práctica de la antipolítica, la incitación a la violencia y el discurso del odio. La antipolítica, es el triunfo de lo apolítico, del desinterés o ajenidad hacia la política. La «no política», es el triunfo de la antipolítica. Ante la antipolítica solo nos queda hacer política, porque si no la haces, otros la harán por ti y seguramente contra ti ..

Una sociedad que tolera los discursos de odio, que permite la difusión y la manifestación del fascismo y del nazismo está ayudando a hacer antipolítica, que nos conduce necesariamente a la pospolítica, al recuerdo de una dictadura franquista donde no existía ni libertad, ni derechos, ni democracia. Estamos jugando a la política de la antipolítica, no es posible prescindir de la política y de lo político, nos estamos cargando la convivencia. La política se judicializa en cualquier asunto político, se utiliza como una discusión jurídica para que sea resuelta por los órganos de justicia, por ejemplo la discusión sobre la constitucionalidad o no de una ley, planteada en oposición a los intereses políticos de otro. La antipolítica se convierte también en un cambio de las reglas de juego.

La antipolítica es la negación de la política de los gobiernos progresistas, la antipolítica de PP, Vox, Junts no solo buscan la caída del Gobierno de coalición por otro Gobierno. Hacen daño a la percepción de la política y de lo político, creando desafección, descreimiento, desconfianza, apatía por unos políticos que no son todos corruptos y que hay muchos que trabajan por garantizar el bien común. La solución no es afirmar lo que dice la extrema derecha, sino hacer política, porque si no la haces, otros la harán por ti y seguramente contra ti ..

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